- Elementos militares y ministeriales desmantelaron un laboratorio clandestino de drogas sintéticas en la región de la Costa Grande de Guerrero.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Elementos militares y ministeriales desmantelaron un laboratorio clandestino de drogas sintéticas en la región de la Costa Grande de Guerrero, donde aseguraron alrededor de 300 kilos de metanfetamina, además de precursores químicos y equipo para su producción.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, el operativo se realizó en la localidad La Cuadrilla, en el municipio de Técpan de Galeana, tras trabajos de inteligencia orientados a debilitar estructuras criminales dedicadas a la fabricación de narcóticos sintéticos.
En el sitio, personal de la Secretaría de Marina localizó un centro de producción donde, además de los 300 kilos de droga terminada, halló otros 150 kilos de metanfetamina en proceso de secado, así como 24 mil litros de precursores químicos y alrededor de 20 mil kilos de diversas sustancias químicas sólidas utilizadas para la elaboración de drogas.
Durante la intervención también fueron aseguradas centrifugadoras, quemadores, tanques de gas, 50 tinas con capacidad de 200 litros, plantas de luz, ventiladores, mezcladoras, bombas de agua y diversas herramientas. El equipo fue inhabilitado en el lugar para impedir su reutilización por grupos delictivos.
Las autoridades estimaron que la operación representa una afectación económica cercana a 309 millones de pesos para las organizaciones criminales que operan en esa zona de Guerrero.
En una segunda acción, durante patrullajes en el poblado Llanos de la Puerta, municipio de Petatlán, elementos de Marina localizaron dos bolsas con mil 300 dosis de marihuana, 700 dosis de cocaína y 20 dosis de metanfetamina, las cuales fueron aseguradas.
Todo lo incautado quedó a disposición del Ministerio Público federal, que inició la carpeta de investigación correspondiente.
La Costa Grande de Guerrero -que comprende municipios como Técpan de Galeana, Petatlán y Zihuatanejo- ha sido identificada por autoridades federales como una zona utilizada por el crimen organizado para la instalación de laboratorios clandestinos, debido a su geografía montañosa, las rutas hacia Michoacán y el Pacífico, y la presencia de distintos grupos delictivos que operan en la región.
En los últimos años, fuerzas federales han intensificado operativos en esta franja del estado para desmantelar laboratorios y cortar el flujo de precursores químicos, una de las principales fuentes de ingresos del narcotráfico.


