- El Plan General de Desarrollo no requiere sólo un cambio en su redacción, sino un replanteamiento completo, expusieron vecinos y especialistas.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El Plan General de Desarrollo (PGD) no requiere sólo un cambio en su redacción, sino un replanteamiento completo, expusieron vecinos y especialistas.
Actualmente, el documento se encuentra en un proceso de consulta que se prevé concluya el 10 de abril.
Durante los foros que se han llevado a cabo, vecinos han cuestionado su contenido, debido a que, señalan, busca quitar facultades a las alcaldías y comités vecinales.
Josefina Mac Gregor, presidenta de Suma Urbana, aseguró que para mejorar los planteamientos que incorpora el PGD se requiere de un replanteamiento general del proyecto.
“Yo creo que un cambio de redacción no es suficiente en un documento tan delicado, porque tendría que haber un cambio de redacción en decenas de frases que incluye el documento”, resaltó.
En uno de los apartados del Plan -que definirá el desarrollo de la Ciudad durante los próximos 20 años- se establece un posible rediseño de las Comisiones de Participación Ciudadana (Copacos), cuyos integrantes se eligen cada 3 años mediante votación.
El documento propone que esta figura transite hacia la conformación de Asambleas Vecinales.
No obstante, Mac Gregor señaló que no es la única arista que carece de rigor, por lo que el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP) debería considerar su reformulación.
“Es necesario, porque finalmente no es sólo una frase desafortunada, es un conjunto de ideas que te llevan a un cambio real en la gobernanza de la Ciudad”, apuntó.
En tanto, Pablo Yanes, titular de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana (Metrópolis), afirmó que el Plan no busca desaparecer las Comisiones.
“Ni se propone desaparecer los Copacos ni tampoco desaparecer los Planes Parciales de Desarrollo”, subrayó.
El funcionario añadió que el proyecto final deberá incluir las inquietudes y propuestas hechas por la ciudadanía.
Una vez que concluya el proceso de consulta, deberá ser la Junta de Gobierno del IPDP la que apruebe que el documento sea turnado al Congreso, donde tendrá que establecerse un Parlamento abierto.
“Algunos han sugerido nuevas redacciones, nuevos giros, y creo que nos tenemos que quedar con esta sensación de alta participación, de alta capacidad de propuesta de la ciudadanía.
“La idea es que de esto surja un proceso de cohesión, que el Plan unifique a la Ciudad”, indicó Yanes.
CASAS DE GOBIERNO: OTRA ALERTA
Otra de las figuras que introdujo el instrumento y que también ha sido cuestionada es la de Casas de Gobierno, que son oficinas de la Administración central que deberán repartirse en todas las alcaldías y, a partir de las cuales, se buscará gestionar la Planeación.
De acuerdo con las estrategias del PGD, se tiene contemplado dotar a esta figura de atribuciones normativas, presupuestarias y jurídicas.
Elba Correa, Copaco de Álvaro Obregón, también planteó la necesidad de reponer el documento, pues es ajeno a propuestas ciudadanas.
“Al leer el PGD tienes que ver hojas y renglones de retórica para encontrar enunciados en donde están explícitas las intenciones.
“Dice reorganizar los mecanismos existentes de participación ciudadana en una plataforma articulada y, ¿quién va a manejar esta plataforma? Pues las Casas de Gobierno”, apuntó.
Añadió que, con esta figura, también buscan preservar el ejercicio del poder en alcaldías en donde pierdan las elecciones.
“Ni siquiera intentamos que se haga una redacción nueva, lo que pedimos es la restitución del proceso de elaboración del Plan”, puntualizó.
Laura Álvarez, Copaco en la misma demarcación, indicó que las Casas de Gobierno podrían representar un candado para convocar a ejercicios comunitarios, pues trastocaría las facultades de las Comisiones.
“Las asambleas vecinales ya no las convocarían las Copaco, le tendríamos que pedir permiso para convocar a una reunión, decirle para qué queremos la asamblea.
“Si dicen que va de acuerdo con el Plan de Desarrollo, la palomean, si no, la niegan, es un control de la participación comunitaria”, acusó.


