- Quintana Roo cerró el 2025 en el primer lugar nacional entre los 32 laboratorios estatales de salud pública del país, de acuerdo con la evaluación oficial difundida por autoridades federales.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CHETUMAL, Q. ROO.- Quintana Roo cerró el 2025 en el primer lugar nacional entre los 32 laboratorios estatales de salud pública del país, de acuerdo con la evaluación oficial difundida por autoridades federales.
El dato tiene peso por sí mismo, pero cobra todavía más relevancia si se mira en perspectiva: en mediciones previas, la entidad había oscilado entre el segundo, tercer y cuarto sitio, de modo que el resultado marca su mejor posición histórica.
Esto se da en un contexto donde la presión sobre los servicios de salud crece al ritmo de una población en expansión y una movilidad constante. Es un paso que no pasa inadvertido. No es un reconocimiento menor.
En un estado que, según proyecciones oficiales, superó los 2.08 millones de habitantes en 2025, la capacidad de responder con diagnósticos confiables y oportunos se vuelve una pieza central de la salud pública.
El Laboratorio Estatal de Salud Pública (LESP) realizó en 2022 un total de un millón 916 mil 180 análisis clínicos, una cifra que ayuda a dimensionar la carga técnica que sostiene este sistema en la atención cotidiana.
El secretario estatal de Salud, Flavio Carlos Rosado, atribuyó este resultado al trabajo del personal del laboratorio y al fortalecimiento institucional impulsado en los últimos años.
Más allá del discurso oficial, hay indicadores que respaldan esa lectura: en 2023, el laboratorio se ubicaba en el quinto lugar nacional; en 2025 ya aparecía en el cuarto, y ahora escaló hasta la cima.
Ese avance sostenido habla de una estructura que no sólo logró mantenerse competitiva, sino mejorar de forma continua en sus procesos, protocolos y estándares de calidad.
También conviene poner sobre la mesa otro dato técnico; el LESP mantiene 86 métodos de prueba para vigilancia epidemiológica y sanitaria con reconocimiento del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos y de instancias regulatorias federales.
Además, cuenta con acreditaciones y reconocimientos del Instituto Mexicano de Normalización y Certificación (IMNC), Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre) y Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) publicados por los propios Servicios Estatales de Salud.
En términos prácticos, eso significa que el laboratorio no sólo procesa muestras: opera como un punto clave para detectar riesgos, confirmar diagnósticos y respaldar decisiones sanitarias en un estado donde la respuesta temprana puede marcar diferencia frente a brotes o contingencias.
El logro va más allá de una buena calificación administrativa. coloca a Quintana Roo en el primer sitio es una capacidad técnica que impacta directamente en la vigilancia epidemiológica y sanitaria, en la certeza de los resultados y en la posibilidad de actuar a tiempo.
En una entidad que ha tenido que fortalecer su infraestructura de salud para atender a una población creciente, el ascenso del laboratorio estatal se lee como una señal de consolidación institucional y, sobre todo, como una herramienta concreta para proteger a la población.


