- El Centro de las Artes Indígenas (CAI), reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se consolidará como uno de los espacios centrales de la edición 2026 de Cumbre Tajín.
JORGE GONZÁLEZ
PAPANTLA, VER.- El Centro de las Artes Indígenas (CAI), reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se consolidará como uno de los espacios centrales de la edición 2026 de Cumbre Tajín.
Del 20 al 22 de marzo y bajo el lema “Tapaxawan: Alegría que une culturas”, el recinto abrirá sus 16 casas-escuela, donde visitantes podrán acercarse a la riqueza cultural, espiritual y comunitaria del pueblo totonaca a través de actividades vivas y participativas.
El CAI funciona como un centro donde el conocimiento se transmite de generación en generación.
En su núcleo se encuentra el Kantiyán, Casa Grande de la Sabiduría, considerado el corazón del espacio, donde el Consejo de Abuelas y Abuelos guía ceremonias, bendiciones y reflexiones que dan sentido a la vida comunitaria.
A su alrededor, las casas-escuela permiten explorar prácticas fundamentales de la identidad totonaca, como el Mundo del Algodón, enfocado en el hilado y el telar; la Casa de Alfarería, dedicada al trabajo del barro.
Y la Casa de la Cocina Tradicional, donde la alimentación se concibe como vínculo entre cuerpo, comunidad y espiritualidad.
El recorrido incluye espacios orientados a la preservación de la lengua y la memoria, como la Casa de la Palabra Florida; también las áreas de expresión artística: Casa de Pintura, Casa del Arte de la Representación, Casa de la Música, Casa de Danzas Tradicionales y Casa del Corazón de la Madera.
En estos espacios, el arte se desarrolla como una práctica comunitaria vinculada a la vida cotidiana, donde el CAI también integra áreas dedicadas a la documentación y difusión cultural, entre ellas: la Casa de Medios de Comunicación, la Escuela de Museología Indígena y la Casa de Turismo Comunitario.
Estas iniciativas buscan fortalecer la transmisión de conocimientos y proyectar la cultura totonaca hacia nuevas generaciones.
La programación contempla: talleres comunitarios, presentaciones escénicas, como “Los siete dioses abuelos”, prácticas de medicina tradicional, actividades en torno a la milpa y recorridos comunitarios.
El conjunto ofrece una experiencia integral que articula arte, naturaleza y espiritualidad.


