- El sector bancario en México ve hacia adelante una mezcla de optimismo y cautela.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- El sector bancario en México ve hacia adelante una mezcla de optimismo y cautela.
En entrevistas por separado, en el marco de la 89 Convención Bancaria, los capitanes de las principales entidades financieras en el País identifican una ventana de oportunidad histórica para detonar el crecimiento, pero también advierten que la falta de certidumbre jurídica, los cambios regulatorios y mayores costos fiscales podrían limitar ese potencial.
La Asociación de Bancos de México (ABM) señaló que ha solicitado que la implementación de la reforma judicial garantice seguridad jurídica, elemento indispensable para sostener la inversión.
“(Necesitamos ver) imparcialidad, efectividad y prontitud en las resoluciones”, subrayó Emilio Romano, presidente de la ABM.
En ese sentido, Manuel Romo, director de Grupo Financiero Banamex, advirtió que el sistema deberá demostrar que puede procesar miles de casos con capacidad técnica, transparencia y sin sesgos políticos.
En paralelo, la banca enfrenta un endurecimiento regulatorio en materia de prevención de lavado de dinero tras los señalamientos en 2025 del Gobierno de Estados Unidos contra CIBanco, Vector e Intercam, lo que encendió alertas en todo el sistema.
BBVA México reconoció que los clientes ya resienten procesos más estrictos. como monitoreo de operaciones y hasta bloqueos de cuentas por actividades inusuales.
“Tenemos que demostrar que en este País sí estamos previniendo el lavado de dinero de verdad”, dijo su director Eduardo Osuna.
Pese a este entorno, los bancos ven una oportunidad clara: el impulso a la infraestructura podría cambiar la trayectoria de crecimiento del País.
Banorte estimó que, con el Plan de Inversión 2026-2030, México podría aspirar a tasas de crecimiento de entre 4 y 5 por ciento hacia el final del sexenio.
“El dinero está disponible” afirmó Marcos Ramírez, director del grupo.
“La infraestructura es un detonador del PIB. Debemos aspirar a crecer 4 o 5 por ciento, no un aburrido 2 por ciento”, afirmó Marcos Ramírez, director del grupo.
“No tenemos problema desde el lado del dinero”.
Ramírez aseguró que el sistema tiene capacidad suficiente para respaldar los proyectos del plan de la actual Administración.
Sin embargo, acotó, los proyectos deberán estar bien estructurados y ser viables financieramente.
Así -sin dejar de tener en cuenta la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)- el diagnóstico del sector es claro: el País tiene frente a sí una oportunidad relevante para acelerar su crecimiento y los bancos están listos para financiarlo.
La pregunta, coinciden sus líderes, es si el entorno ofrecerá las condiciones necesarias para que ese crecimiento ocurra.


