- El Instituto Municipal de Planeación (Implan) programó para el próximo 15 de abril el segundo taller de trabajo orientado a la actualización del Programa de Desarrollo Urbano (PDU).
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- El Instituto Municipal de Planeación (Implan) programó para el próximo 15 de abril el segundo taller de trabajo orientado a la actualización del Programa de Desarrollo Urbano (PDU).
Héctor Sánchez Tirado, titular del instituto, informó que esta nueva fase se centrará en la validación de propuestas técnicas emanadas de mesas de trabajo previas con colegios de arquitectos, ingenieros y especialistas del sector turístico.
El proceso de actualización cuenta con el acompañamiento de ONU-Habitat para integrar las necesidades de la ciudadanía recolectadas de manera directa en las jornadas de atención municipal.
Enfatizó que el nuevo instrumento busca un equilibrio entre la dinámica de la industria turística, que sostiene 85 por ciento de la economía local, y la mejora de la calidad de vida de los residentes a largo plazo.
“Tuvimos un primer taller abierto donde se definió la imagen que queremos como ciudadanos para el largo plazo de la ciudad.
“También tenemos que formular un instrumento que vaya de acuerdo con la visión económica del municipio de Benito Juárez; estamos con los trabajos de manera muy intensa y así vamos a seguir todo el proceso en el año”, expresó.
De manera paralela, la planeación urbana se vincula con el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (Pimus), el cual plantea un cambio de paradigma en la gestión del tráfico.
La estrategia fundamental consiste en romper con la tendencia histórica de construir más vialidades para aliviar la congestión, bajo la premisa técnica de que esto solo incentiva el uso del automóvil.
En su lugar, el enfoque se desplazará hacia el ordenamiento del transporte público y la conectividad estratégica entre los puntos cardinales de la ciudad.
Entre las soluciones técnicas que se analizan destaca la consolidación del Arco Norte como un libramiento periférico, lo que permitiría desviar el flujo vehicular que actualmente satura las avenidas principales al atravesar la mancha urbana de sur a norte.
No obstante, la viabilidad de este trazo dependerá de la certeza jurídica sobre la tenencia de la tierra en las zonas de expansión.
Se estima que, tras concluir esta etapa de talleres y validaciones técnicas, el Pimus entre en su fase de consulta pública formal en aproximadamente dos meses.


