- Al menos tres de las víctimas del incendio en la Refinería Olmeca Dos Bocas eran trabajadoras de seguridad privada; familiares denunciaron abandono de autoridades.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Al menos tres de las cinco personas que murieron ayer por el incendio registrado en la refinería Olmeca-Dos Bocas, en Tabasco, fueron identificadas como trabajadoras de una empresa de seguridad privada, cuyos familiares acusaron abandono por parte de las autoridades.
Las campanas de la parroquia en Cunduacán resonaron ayer por la tarde para despedir a Diana Cecilia Gómez Jiménez, quien salió de su hogar en el poblado Libertad para cumplir con su jornada laboral.
La madre de dos niños, empleada de la empresa de seguridad Grupo Sippsa, apenas iniciaba su guardia cuando se registró el accidente atribuido por Pemex al desborde de aguas aceitosas provocado por lluvias, las cuales llegaron hasta la parte exterior de la barda perimetral de la refinería, donde se produjo un estancamiento que después se incendió.
Vecinos de Diana Cecilia describieron a la joven como una una mujer trabajadora y reclamaron que las autoridades no se hayan acercado para ofrecer su apoyo a los deudos.
“Lo más indignante es que aún no hay apoyo para sus familiares”, denunciaron allegados a la víctima a través de redes sociales.
Reprocharon que, pese a la magnitud de la tragedia, ninguna autoridad o empresa responsable se ha acercado para cubrir los gastos funerarios o garantizar las indemnizaciones correspondientes.
Fernando Arias, otro de los fallecidos, dedicó los últimos siete años de su vida a la vigilancia de instalaciones industriales para proveer a su esposa Esmeralda y a su hijo. Esmeralda confirmó a sus familiares y amigos que el trabajador fue alcanzado por el fuego y falleció mientras era trasladado a un hospital.
Ezequiel Ramírez, conocido entre sus compañeros como “Cheque”, fue el tercer trabajador cuya identidad fue corroborada tras el accidente en los alrededores de las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex). Sus amigos enviaron sus condolencias.
Pemex detalló que cuatro de los cinco fallecidos pertenecían a compañías externas y transitaban en un vehículo sobre una vialidad federal al momento del siniestro, mientras que en el accidente varias personas resultaron lesionadas.
La empresa petrolera aseguró que la infraestructura de la refinería no sufrió daños y opera con normalidad, aunque las familias de las víctimas exigieron justicia y acompañamiento.
Habitantes de Cunduacán y Paraíso reclamaron un peritaje oficial transparente y que las compañías subcontratadas y las autoridades asuman su responsabilidad legal ante la pérdida de sus empleados.
En un comunicado, Pemex aseguró que el evento fue controlado y que no representó riesgo para la población ni para los trabajadores de la refinería Dos Bocas. La empresa señaló que personal de Salvaguardia Estratégica colabora con autoridades para determinar las causas del accidente.
El incidente se registró en una de las instalaciones energéticas más relevantes del actual Gobierno federal y en medio de cuestionamientos sobre condiciones operativas y de seguridad en el complejo petroquímico.
Pemex expresó condolencias a las familias de las víctimas e informó que brinda acompañamiento a los lesionados.


