- El acceso al agua sigue siendo uno de los principales desafíos para el estado, especialmente en comunidades del centro y sur, donde el consumo diario apenas alcanza entre 20 y 30 litros por persona.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- El acceso al agua sigue siendo uno de los principales desafíos para el estado, especialmente en comunidades del centro y sur, donde el consumo diario apenas alcanza entre 20 y 30 litros por persona, muy por debajo de los niveles recomendados, que van de 60 a 100 litros.
La desigualdad se hace aún más evidente, aseguró Alejandro López Tamayo, director de la asociación Centinelas del Agua, al comparar estas cifras con el consumo en el sector turístico, donde un huésped puede utilizar hasta 3 mil litros de agua por noche.
Esta diferencia refleja un problema estructural en la gestión del recurso hídrico en la entidad.
“Veinte litros de agua es el equivalente a un garrafón, quiere decir que hoy en día en la Península de Yucatán tenemos comunidades que dependen de un garrafón para todas las actividades que hacen en el día a día, es decir, tomar un baño, ir al baño los que pueden tener acceso a un baño, tomar agua, cocinar y alimentar los animales que tienen en sus huertos”.
Durante la inauguración de la cuarta edición del Foro Tecnologías del Agua y Saneamiento 2026, bajo el lema ‘Donde fluye el agua, crece la igualdad’, López Tamayo destacó la necesidad de implementar acciones que acerquen este recurso a las zonas más rezagadas, ante la contradicción entre el consumo turístico y el doméstico en algunas comunidades.
Asimismo, recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo mínimo de entre 60 y 100 litros diarios por persona.
En este sentido, señaló que la organización trabaja de manera coordinada con autoridades de los tres niveles de gobierno para lograr una gestión integral del agua.
Como ejemplo, mencionó el caso de la comunidad de Colmenitas, en el municipio de José María Morelos, donde durante más de 40 años una cisterna de captación de agua de lluvia no recibió mantenimiento. Esto obligaba a las cerca de 18 familias a cooperar para comprar diésel y operar la bomba de agua.
“Les instalamos sistemas de captación de agua de lluvia, tuvimos el acercamiento con el gobierno para brindarles el complemento con la instalación de baños, porque no contaban con saneamiento y de esta manera estamos brindando ya el 100 por ciento de acceso seguro”.
No obstante, la problemática persiste en diversas localidades de municipios como Felipe Carrillo Puerto y Lázaro Cárdenas, incluyendo comunidades como San Ángel, Nuevo Durango y Héroes de Nacozari.
Incluso, en Playa del Carmen, en zonas como Punta Laguna y Campamento Hidalgo aún se presentan estas dificultades.
En estos lugares, los sistemas de bombeo suelen operar de manera irregular, suministrando agua sólo durante aproximadamente tres horas al día.
Además, cuando se registran fallas o fugas, los habitantes deben recurrir al apoyo de vecinos, lo que mantiene el consumo promedio entre 20 y 30 litros por persona.
López Tamayo explicó que en algunas comunidades las familias pagan entre 23 y 25 pesos por el servicio de electricidad, lo que limita el uso constante de las bombas debido al costo que representa.
Por ello, subrayó la urgencia de atender estas condiciones y reducir las brechas de desigualdad en el acceso al agua.


