- Un operativo de la Marina en Culiacán generó tensión tras la retención de una hija de “El Mayo” Zambada y la muerte de 11 civiles.
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CULIACÁN, SINALOA.- Un operativo de la Secretaría de Marina (Semar) al sur de Culiacán provocó ayer momentos de tensión con pobladores, quienes enfrentaron a las fuerzas federales tras la retención de una hija de Ismael “El Mayo” Zambada y el abatimiento de 11 civiles en un enfrentamiento posterior.
Desde las primeras horas de la madrugada, efectivos navales cercaron las comunidades de El Salado y El Álamo, al sur de Culiacán. El objetivo principal era un domicilio vinculado a la facción de “Los Mayos”, donde se logró la detención de Omar Oswaldo Torres Cabada, alias “El Patas”.
Asimismo, durante esa incursión, las autoridades localizaron en el inmueble a Mónica del Rosario Zambada Niebla, hija del cofundador del Cártel de Sinaloa. Según reportes de medios locales, la mujer fue trasladada brevemente en un helicóptero de la Marina; sin embargo, el Gabinete de Seguridad aclaró mediante un comunicado que fue liberada poco después.
“La mujer no cuenta con relación con actividades delictivas ni mandamientos legales, por lo que fue entregada a sus familiares”, detalló en un comunicado, tras confirmar que no existían órdenes de aprehensión en su contra.
Sin embargo, la violencia escaló en esta zona cuando el personal naval ubicó un segundo inmueble en Valle Escondido, en la sindicatura de Quilá.
Al intentar aproximarse, los marinos fueron recibidos con ráfagas de armas de alto poder. Al repeler la agresión, las fuerzas federales abatieron a 11 civiles armados. En el sitio del enfrentamiento se aseguraron fusiles de asalto y equipo táctico diverso.
TENSIÓN
El momento de mayor tensión ocurrió cerca de las 7:00 horas en la comunidad de El Álamo. De acuerdo con medios locales, los marinos ingresaron al domicilio de Mónica Zambada Niebla y la trasladaron, junto a un trabajador de la finca, hacia un helicóptero.
En redes sociales circularon videos que muestran una confrontación entre pobladores y marinos afuera de este inmueble. Los habitantes exigían a gritos la liberación de una “niña” que se encontraba en el sitio. Para dispersar la protesta, los efectivos lanzaron granadas de humo verde.
“¡Suelten a la niña!”, se escucha gritar a los pobladores en las grabaciones mientras llaman “lacras” a los agentes federales. Tras permanecer aproximadamente una hora bajo custodia en una aeronave que aterrizó en un predio cercano, la hija mayor de “El Mayo” fue liberada.
El segundo momento crítico se registró en Valle Escondido, en la sindicatura de Quilá, donde la Semar repelió una agresión armada que dejó 11 civiles muertos. Al difundirse la noticia del enfrentamiento, familias de comunidades cercanas se trasladaron al lugar de los hechos, donde se toparon con un cerco militar que les impidió el paso durante horas.
La reacción de los pobladores en este punto fue de confrontación verbal directa con los mandos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Marina.
Los habitantes reclamaron la opacidad en la identificación de los cuerpos, ante el temor de que entre los fallecidos se encontraran familiares desaparecidos.
“Yo busco a mi hermano y a mi sobrino. Mi hermano se llama Pedro de Jesús González Hernández. Mi sobrino es un menor de edad”, afirmó la señora.
Los policías conminaron a llamarles.
“No, ellos no responden sus teléfonos, no nada. Mi sobrino se llama Jared González García, es un menor de edad. Esto ocurrió desde la mañana y hemos estado peleando con las autoridades para que nos den una información, una razón de ellos”, añadió con angustia la mujer.
Hasta el cierre de esta edición, la zona permanecía bajo vigilancia federal, además no se informó sobre la identidad de los abatidos.


