- La plaga más propagada en el arbolado de la Ciudad, el muérdago, carece de una política y presupuesto para controlar su expansión.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La plaga más propagada en el arbolado de la Ciudad, el muérdago, carece de una política y presupuesto para controlar su expansión, consideran expertos y representantes vecinales.
Sin recursos públicos disponibles, vecinos intentan combatirla con el Presupuesto Participativo, el cual tampoco ha sido suficiente.
“Definitivamente se necesita más control, algunas alcaldías contratan empresas, algunas hacen un buen trabajo, pero no es con la intensidad que requerimos”, expuso la arborista Diana Marchal.
Distribuidas por aves o ardillas, las semillas del muérdago germinan en diferentes especies, sobre todo en fresnos y truenos, en los cuales crecen en forma de mechones de hojas con un color verde intenso, una planta parásita, que al crecer sustrae los nutrientes del ejemplar que declina y muere.
“Han elegido sanear sus árboles, contratan a empresas con el Participativo, les mandan cuadrillas y hacen el trabajo, pero debería haber un control masivo del muérdago y no lo veo”, precisó la integrante de la Asociación Mexicana de Arboricultura.
En un estudio, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) estimó que hay 3.5 millones de árboles con más de 30 años de edad, que en condiciones de escasez de agua, contaminación del aire y daños provocados por cemento alrededor o estructuras clavadas, son vulnerables a las plagas que, como el muérdago, los desecan.
“Alrededor del 10 por ciento del arbolado establecido en la Ciudad de México, es decir, 350 mil árboles se encuentran en malas condiciones y presentan algún riesgo de desgajes de ramas o de desplome a causa de vientos y lluvias torrenciales”, apuntó la Sedema.
La plaga es controlable con la poda de los mechones, pero debe ser realizada en forma recurrente por personal capacitado, con cortes precisos entre las ramas para retirar a las plantas parásitas, sin comprometer la vida del árbol.
“Las árboles se mueren, las banquetas pueden esperar, en Polanco de las 10 colonias, 3 eligieron atenderlos y se ha hecho la mitad, pero todavía falta”, expuso la presidenta de la Voz de Polanco, Mayte de las Rivas.
En Paseo de las Palmas, en Miguel Hidalgo, los vecinos reportaron hace 10 años la presencia de una plaga en las palmeras.
“Nadie nos hizo caso y se murieron todas las palmeras de la Ciudad, no queremos que eso nos pase con el muérdago en truenos y fresnos, pero al Gobierno parece no importarle”, señaló De las Rivas.
En la Condesa, la representante de la Comisión de Participación Comunitaria (Copaco), Lilia Charvel, ha ganado proyectos para contener las plagas, desde el 2020.
Además de cortes certeros acotados a 25 por ciento de la copa para evitar desequilibrarlos, dijo, los árboles requieren tratamientos, remover suelos compactados e inyección de nutrientes.
Aun cuando se le ha contenido, el muérdago sigue en reproducción, explicó Charvel.


