- El Congreso del Estado aprobó una serie de reformas al Código Penal y a la Ley de Protección y Bienestar Animal para sancionar penalmente a los propietarios de mascotas que, por negligencia o falta de cuidado, causen lesiones o la muerte de personas.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- El Congreso del Estado aprobó una serie de reformas al Código Penal y a la Ley de Protección y Bienestar Animal para sancionar penalmente a los propietarios de mascotas que, por negligencia o falta de cuidado, causen lesiones o la muerte de personas.
Con esta modificación, impulsada por el diputado Renán Sánchez Tajonar, Quintana Roo deja de tratar estos incidentes como asuntos civiles para tipificarlos como delitos que alcanzan penas de hasta 10 años de prisión y multas de hasta 700 días.
Las reformas a los artículos 87, 104, 106 y 179 del Código Penal establecen que los dueños son responsables si omiten medidas de seguridad básicas, como el uso de correa, bozal o el resguardo adecuado de ejemplares con antecedentes de agresividad.
La ley contempla un incremento de hasta una tercera parte en la condena si la víctima es un menor de edad, un adulto mayor o una mujer embarazada.
Además, si se demuestra que el propietario conocía la peligrosidad del animal por ataques previos o advertencias veterinarias y no tomó precauciones, el caso será procesado bajo el cargo de homicidio.
La nueva normativa aclara que el propietario quedará libre de responsabilidad si se acredita que el animal actuó por instinto de protección para defender la vida o integridad de su dueño o familiares.
Por otro lado, la reforma también busca reducir la violencia entre animales. Se impondrán hasta tres años de cárcel a quienes permitan que su mascota lesione a otra, y hasta cuatro años si el ataque resulta en la muerte de la mascota agredida.
El también presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), Renán Sánchez Tajonar, señaló que el objetivo principal es generar conciencia sobre la responsabilidad que conlleva la tenencia de animales.
Con estas disposiciones, el marco legal estatal se endurece para prevenir riesgos sociales y fomentar una cultura de respeto y cuidado integral hacia la fauna y la ciudadanía.



