- La Universidad Autónoma de Quintana Roo (UQRoo) se prepara para marcar un precedente en la región, al ser la primera institución de educación superior en contar con un Centro Certificador de la Lengua Maya, respaldado por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali).
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- La Universidad Autónoma de Quintana Roo (UQRoo) se prepara para marcar un precedente en la región, al ser la primera institución de educación superior en contar con un Centro Certificador de la Lengua Maya, respaldado por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali).
El proyecto se suma a los esfuerzos nacionales por preservar, profesionalizar y dar reconocimiento oficial a las lenguas indígenas del país.
Ambas instituciones trabajan actualmente en la formalización de un convenio que designará a la universidad como sede oficial de certificación.
Una vez firmado el acuerdo, las constancias que se emitan tendrán el respaldo de ambas instituciones, lo que otorgará reconocimiento oficial a las competencias lingüísticas de quienes acrediten el examen, explicó el doctor Hilario Chi Canul, responsable de la prueba.
Con esta iniciativa, la escuela se convierte en la primera universidad del país en contar con este respaldo institucional para certificar el dominio del maya, a pesar de que en la Península de Yucatán ya existen varias instituciones dedicadas a su enseñanza y promoción.
Como parte del proceso de implementación, el 10 de julio se realizó una prueba piloto en el Campus Chetumal Bahía, en la que participaron 11 personas con perfiles distintos.
Entre ellas había hablantes nativos de maya provenientes de Chancah, Veracruz, Valladolid, La Esperanza, José María Morelos, X-Pichil, Chetumal, Tihosuco, Tepich y Dzoyolá, Yucatán.
El objetivo de esta etapa es validar que el instrumento de evaluación funcione correctamente y sea confiable, de manera que pueda aplicarse sin problemas a cualquier persona interesada en certificar oficialmente sus conocimientos del idioma.
La evaluación se divide en cuatro etapas consecutivas, cada una orientada a medir una habilidad comunicativa distinta.
La primera es una prueba de comprensión lectora, que valora la capacidad de interpretar textos escritos en maya; le sigue una evaluación de comprensión auditiva, centrada en el entendimiento de mensajes orales.
La tercera fase mide la producción escrita, es decir, las habilidades de redacción de los aspirantes; el proceso cierra con una prueba de producción oral, aplicada mediante entrevistas y conversaciones que permiten determinar el nivel real de dominio del idioma.
Esta certificación representa una herramienta valiosa para quienes hablan maya, en particular para docentes y profesionales que ya trabajan en educación indígena pero no cuentan con un documento oficial que respalde sus competencias.
Se espera, además, que el mecanismo fortalezca al sector educativo, amplíe las oportunidades laborales de los hablantes certificados y eleve la valoración social de la lengua maya.
La certificación también busca ser útil para intérpretes y traductores de maya a otros idiomas, así como para acreditar a guías de turistas, entre otras aplicaciones.
Para los especialistas, el reconocimiento formal de estas competencias contribuirá también a la profesionalización del idioma, impulsando su enseñanza, preservación y uso en distintos ámbitos académicos, culturales e institucionales.




