Julio Jiménez Martínez
Este lunes se cumplen trece días marcados por la especulación, la incertidumbre y los señalamientos por parte del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, que, de acuerdo con sus argumentos, ha señalado a tres importantes instituciones financieras mexicanas: CIBanco, Intercam y la casa de bolsa Vector.
Según las autoridades estadounidenses, dichas instituciones han desempeñado un papel determinante en el blanqueo de activos, incluyendo reuniones entre presuntos narcotraficantes y ejecutivos bancarios, transferencias sospechosas con empresas establecidas en China, así como la apertura y operación irregular de cuentas bancarias a nombre de presuntos miembros de grupos del crimen organizado. Así lo denunció la Red de Control de Delitos Financieros de los Estados Unidos (FinCEN, por sus siglas en inglés), al vincular a CIBanco, Vector e Intercam con el movimiento de dinero de los cárteles, lo que los convertiría en piezas clave en la cadena de suministro del fentanilo, según declaró el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en un comunicado difundido el pasado miércoles 25 de junio.
Sin embargo, los documentos difundidos contienen únicamente relatos y descripciones de las supuestas relaciones entre las instituciones financieras y diversos grupos criminales, sin aportar pruebas contundentes que acrediten las presuntas operaciones ilícitas. Únicamente hacen referencia a información “no pública” que, presuntamente, sustenta los hechos denunciados.
Considerando que el monto de las operaciones realizadas por las instituciones señaladas supera los 22 mil millones de dólares, es importante recordar que las autoridades mexicanas han reiterado la inexistencia de datos probatorios por parte del gobierno estadounidense. No obstante, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) decidió intervenir a las instituciones mencionadas con el objetivo de brindar certeza a sus inversionistas y seguridad a su clientela.
El pasado viernes 4 de julio, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público determinó cancelar una de las principales áreas de prestación de servicios financieros de los bancos Intercam y CIBanco: la administración de fideicomisos gubernamentales. Esta resolución busca garantizar que los múltiples fideicomisos que administran, como el de “Fibra E” de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), continúen operando bajo las disposiciones legales vigentes y en coordinación estrecha con diversas autoridades fiscalizadoras y certificadoras del sistema financiero mexicano, conforme a lo establecido en la Ley de Instituciones de Crédito.
Mediante un comunicado difundido la noche del viernes, la Secretaría de Hacienda informó que, debido a la intervención gerencial ordenada por la CNBV, se han iniciado diversos procesos legales y administrativos para escindir definitivamente las operaciones fiduciarias. Es decir, separar legal y operativamente el negocio fiduciario de ambas instituciones bancarias, garantizando así la continuidad operativa de los numerosos fideicomisos que actualmente administran, muchos de los cuales están integrados con recursos públicos y forman parte de proyectos estratégicos para las finanzas del Estado mexicano.
Es fundamental destacar que la Secretaría de Hacienda anunció el desarrollo de un esquema alterno para transferir de manera permanente el negocio fiduciario de las instituciones investigadas a otras entidades del sistema financiero nacional.
No obstante, hasta la fecha, ni el titular de la Secretaría de Hacienda ni la CNBV han confirmado la lista de instituciones que asumirán estas funciones estratégicas.
En conclusión, no se puede pasar por alto que, según cifras oficiales, CIBanco administra cerca del 26 % del total de los fideicomisos del país. Esto convierte la intervención institucional en un proceso de alto riesgo e impacto económico-financiero que podría afectar de manera significativa las finanzas públicas.
El Dr. Julio Jiménez Martínez es vicepresidente del Colegio Nacional de Abogados “Foro México”.


