- La MET Gala, impulsada por Anna Wintour, celebró el “Costume Art” como expresión artística entre cuerpo y vestimenta.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Bajo el amplio concepto de ‘Costume Art’ o ‘Arte en el Vestir’, que explora la relación entre el cuerpo y la ropa como expresión artística, Anna Wintour, la directora global de Condé Nast y editora de Vogue hasta el año pasado, se realizó la MET Gala en el Museo Metropolitano de Nueva York, considerada como la pasarela más vista del planeta.
Muchas estructuras arquitectónicas, volúmenes exagerados y piezas que parecen salidas del museo con materiales tradicionales como la seda y el shantung combinados con plástico, vinil y papel, convirtieron a esta alfombra roja en una sucesión de estatuas vivas como en una moderna instalación contemporánea.

De las más llamativas fue Beyoncé, una de las más esperadas que sorprendió con un llamativo traje lleno de lentejuelas y plumas de Olivier Rousteing, así como Anne Hathaway, quien lució un voluminoso vestido blanco y negro, con faldones y figuras de diosas romanas en la falda de Michael Kors.
Dos leyendas del pop se hicieron sentir en la pasarela: Madonna con un traje en negro con un barco como sombrero e inspiración gótica de Yves Saint Laurent y Cher, con un atuendo rockero con corset, falda abierta, pequeña cauda y botas rudas a cargo de Burberry.
Heidi Klum deslumbró también como una escultura de diosa romana con una túnica drapeada toda en blanco, así como Lisa, del grupo Blackpink, quien adoptó un traje virginal de Robert Wun cubierta con un velo blanco.
De los caballeros, resaltó Sam Smith quien se atrevió con un diseño inspirado en Broadway de los años 20 salido de los talleres de Christian Cowan y un gran sombrero de Stephen Jones, así como Bad Bunny caracterizado como un anciano y vestido por Zara.
El productor de teatro Jordan Roth se aplicó y seleccionó un vestido suelto en plata que incluía un maniquí sobre los hombros como acompañante de fantasía mientras que Claire Foy rindió también homenaje al estilo gótico con un traje lleno de vuelos y encaje de Erdem quien le puso un velo sobre el rostro para acentuar el misterio.
Ante muchas protestas por tener al multimillonario Jeff Bezos y a su esposa Lauren como grandes patrocinadores con casi 10 millones de dólares de esta edición, se lograron reunir a 450 celebridades del mundo del espectáculo que pagaron hasta 100 mil dólares por un asiento.
El objetivo del evento es recaudar fondos a través de la venta de boletos para el área de moda, Costume Institute, del famoso Museo Metropolitano de Nueva York con el objeto de asegurar su mantenimiento y montar exposiciones dedicadas a la moda.




