- El principal reto en materia energética el próximo año será demostrar que los esquemas de inversión privada de Petróleos Mexicanos (Pemex) y en electricidad son rentables.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El principal reto en materia energética el próximo año será demostrar que los esquemas de inversión privada de Petróleos Mexicanos (Pemex) y en electricidad son rentables y ofrecen certeza jurídica a las empresas, aseguraron especialistas.
En el caso de Pemex, por ejemplo, los contratos mixtos de inversión permiten la participación privada en proyectos de exploración y explotación para incrementar la plataforma petrolera y, con ello, alcanzar la autosuficiencia financiera, expresó Gonzalo Monroy, director de GMEC, consultora especializada en energía.
Sin embargo, añadió, los primeros cinco contratos mixtos que firmó Pemex se quedaron cortos respecto a las previsiones de bonos que obtendría la empresa y sus metas de producción.
“Estos contratos no ofrecen la suficiente rentabilidad para atraer a grandes empresas como Shell, Chevron, BP y otras, por lo que se necesitaría regresar a esquemas como el ‘profit sharing’ (reparto de ganancias) o licencias, especialmente para aguas profundas.
“Incluso se debe analizar la posibilidad de modificar la Ley del Sector de Hidrocarburos para quitar elementos problemáticos que limitan los contratos, como la obligación de Pemex de no aportar capital en los proyectos, para atraer a más participantes”, consideró.
Remarcó que el éxito de estos contratos es clave para aumentar la producción de Pemex, sobre todo ante los recursos limitados que tiene la empresa estatal debido a su elevada deuda financiera y con proveedores, que en conjunto superan 128 mil millones de dólares
“La inversión física de alrededor de 13 mil millones de dólares para el próximo año que tiene programada Pemex es insuficiente para mantener el ritmo actual de producción de hidrocarburos y refinados.
“Esto podría llevar a sacrificar algunas metas, como la exportación de petróleo para enviarlo a refinerías o reducir la producción ante la falta de campos nuevos y el declive de los existentes”, añadió.
Advirtió que mientras no se resuelva el pago de la deuda a proveedores, que asciende a 28 mil millones de dólares, las empresas de servicios no se acercarán a los contratos mixtos.
Esto impedirá que la petrolera del Estado sea autosuficiente financieramente a partir de 2027, como se planteó inicialmente, anticipó.
Carlos Flores, especialista en el sector eléctrico, consideró que en el tema de energía eléctrica, el esquema de permisos de generación bajo política vinculante genera cierta incertidumbre que puede inhibir la participación de las empresas.
“Hay temas como los criterios de evaluación que son demasiados amplios y no son públicos, y eso abre a la discrecionalidad por parte de quienes están participando. Incluso puede ser que haya esos puntajes, pero por no ser públicos generan incertidumbre por dudas de discrecionalidad”, manifestó.
Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), aseguró por separado que en el caso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) el presupuesto que tiene para transmisión eléctrica es muy bajo respecto a las necesidades que se tienen.
“Las propias estimaciones de la CFE es que se requieren 27 mil millones de pesos anuales, pero el presupuesto que tiene contemplado para 2026 asciende a 10 mil millones, que se queda corto en cuanto a las necesidades que se tienen.
“Entonces, ese faltante lo están tratando de complementar con el esquema de la FibraE, por lo que no descartaría que se hiciera una nueva emisión de deuda, que le ha dado resultado a la empresa, así como esquemas de financiamiento de bancos internacionales”, perfiló Ocampo.
En cuanto a generación, dijo las centrales que se anunciaron a mediados de diciembre se construirán con recursos de tres fideicomisos, de los cuales no hay datos sobre los recursos que tienen ni cómo se invierten.
Los especialistas destacaron que la inversión en la CFE es “inercial”, es decir, que debía realizarse el sexenio pasado, pero que apenas está en desarrollo.




