- Fuerzas federales y estatales vaciaron las comandancias de tres municipios chiapanecos, para trasladar a sus elementos a Tuxtla Gutiérrez.
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TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS.- Mediante un despliegue operativo simultáneo, fuerzas federales y estatales vaciaron las comandancias de tres municipios chiapanecos, para trasladar a sus elementos a Tuxtla Gutiérrez. La medida impactó a las corporaciones municipales de Cintalapa, Ocozocoautla y Jiquipilas.
Aunque no existe un comunicado oficial, fuentes de seguridad consultadas señalaron que los agentes serán sometidos a exámenes de control de confianza.
No obstante, el carácter sorpresivo de la acción generó inconformidad entre los uniformados, ya que los elementos fueron obligados a trasladarse sin previo aviso ni alternativa.
Esto ocurrió durante el cambio de turno matutino del sábado. El operativo, que incluyó patrullajes terrestres y sobrevuelos constantes en la zona Valles de Chiapas, contó con la participación de la Fiscalía General del Estado (FGE), las Secretarías de Seguridad Pública (SSP), de la Defensa Nacional (Defensa) y la Guardia Nacional; además de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP).
En Ocozocoautla, las calles aledañas a la comandancia municipal fueron cerradas por elementos de la Guardia Estatal y fuerzas federales, quienes sorprendieron a los agentes locales justo cuando se realizaba el relevo de guardia.
Tras una revisión del armamento y de las instalaciones, la totalidad de los elementos fueron subidos a unidades oficiales para ser trasladados a la capital del estado.
Escenas similares se reportaron de forma sincronizada en Jiquipilas y Cintalapa. En esta última localidad, familiares de los policías denunciaron que el procedimiento se realizó sin previo aviso y de manera coercitiva; asegurando que los agentes fueron obligados por la Policía Estatal a subir a los vehículos sin posibilidad de comunicarse con sus defensas legales.
Ante el traslado masivo a Tuxtla Gutiérrez -ubicada a unos 77.6 kilómetros de distancia de Cintalapa-, familiares de los policías municipales se organizaron para seguir el convoy hacia la capital del estado.
Alrededor del mediodía, grupos de parientes rentaron vehículos particulares y unidades tipo Urban para trasladarse por la carretera México 190D, buscando información sobre el paradero y la situación jurídica de los elementos detenidos.
Trascendió que, en el caso de Cintalapa, el propio Ayuntamiento facilitó el transporte para los familiares, quienes temen que este proceso derive en detenciones arbitrarias, como acusan que ha sucedido en ocasiones anteriores en otros municipios.
El escepticismo se fundamenta en los antecedentes de agosto de 2025, cuando 59 elementos de la Policía Municipal de Cintalapa, incluyendo a su director Ulber “N”, fueron detenidos bajo cargos de asociación delictuosa y uso indebido de insignias, en un operativo que incluyó el decomiso de armas largas y hasta de un jaguar.
Mientras, las comandancias municipales permanecen vacías y la seguridad local bajo resguardo federal, y los ciudadanos en Cintalapa, Jiquipilas y Ocozocoautla quedaron temporalmente en manos de las fuerzas estatales y el Ejército mexicano.
Las autoridades locales no han emitido un posicionamiento oficial sobre cuánto tiempo permanecerán los municipios sin sus fuerzas de proximidad originales.


