- Autoridades acondicionaban un nuevo espacio para alojar a 300 animales rescatados del Refugio Franciscano.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Ayer por la mañana, la pintura de la fachada del espacio al que se trasladó a 300 animales recuperados del predio del Refugio Franciscano aún estaba fresca. Al interior, se realizaban trabajos de limpieza y adecuaciones.
Ubicado en la zona del Ajusco, el lugar es la sede la Reserva para la Protección de la Flora y Fauna Silvestre y Doméstica del Medio Ambiente, un albergue gestionado por una asociación civil, cuya administración fue notificada de último minuto sobre la entrega de los lomitos que se realizó la noche del miércoles.
Trabajadores del inmueble se preguntaban si la infraestructura sería suficiente para tal cantidad de ejemplares.
“Desgraciadamente no podríamos negarles la asistencia a los animales que llegaron ayer (miércoles), no hubo un aviso, estamos aprendiendo y viendo a ver qué se va a hacer, lo único que nosotros estamos haciendo es prestar las instalaciones.
“Las instalaciones para los 300 perritos nunca nadie las podríamos tener, eso se hace con tiempo y se organiza. Es una instalación provisional y no podemos recibir a más animales”, señaló Flor María García, presidenta de la Reserva.
Un letrero, pintado también el miércoles, identificaba al predio como Refugio Animal de la Ciudad.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, acudió ayer al espacio, donde estimó que los ejemplares pronto podrán someterse a procesos de adopción.
“En este lugar se han instalado 304 perros; 371 están albergados en Brigada Animal y todavía hay alrededor de 200 en el refugio de Cuajimalpa. Allí están todavía; el día de hoy seguramente, ya en este momento se van a trasladar”, apuntó la Mandataria.
Josefina González, colaboradora del lugar, advirtió sobre las limitaciones del espacio, pues aseguró que no cuenta con un sistema de drenaje adecuado.
“Sí están mejor aquí los perritos que en el Franciscano, muchos vienen con problemas en la piel y desnutrición”, comentó Lury, otra voluntaria.
Los lomitos fueron repartidos en los cuartos del predio. Por cada habitación, de unos 4 metros por lado, se colocó a 10 ejemplares.
Otros que presentaban enfermedades o comportamiento agresivo fueron aislados.
En tanto, en el patio central del lugar se concentró a otros 50.
“No están mal las instalaciones, pero no son aptas y no hay personal para atender a los 300 perritos, hay que bañarlos, limpiar, darles de comer, revisarlos y muchas cosas para 20 o 30 trabajadores y voluntarios”, apuntó otra cuidadora.
La mañana del miércoles, ejemplares que se ubicaban al interior del predio del Refugio Franciscano comenzaron a ser trasladados por personal del Gobierno capitalino. El predio de dicho Refugio es objeto de un litigio que mantenían la administración franciscana y la Fundación Haghenbeck, esta última propietaria del terreno.
En diciembre, un juez ordenó a que la Fundación quedara a cargo del predio y del resguardo de los animales.
ACUSAN MONTAJE
La administración del Refugio Franciscano, en tanto, acusó a la Fundación Antonio Haghenbeck, de elaborar un presunto montaje al interior del predio ubicado en la Alcaldía Cuajimalpa, para sostener una narrativa de maltrato.
La Reserva para la Protección de la Flora y Fauna Silvestre es un refugio particular, ayer la Jefa de Gobierno visitó el espacio


