- La Fuerza Aérea Mexicana amarró con Estados Unidos la adquisición de un Lockheed Martin C-130J Super Hercules.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La Fuerza Aérea Mexicana amarró con Estados Unidos la adquisición de un Lockheed Martin C-130J Super Hercules en una operación que la Defensa presenta como una respuesta a una carencia operativa.
Se trata de un respiro en transporte aéreo pesado para mover personal, equipo y material en operaciones, así como para el auxilio a población en desastres naturales.
Esa justificación aparece citada en coberturas especializadas que refieren el Informe de Actividades 2024-2025 de la propia Defensa, en el que se establece que el aparato fue adquirido por “necesidad de movilidad y apoyo ante emergencias”.
En ese mismo marco, los reportes señalan que el avión sería asignado al Escuadrón Aéreo 302 y que la entrega está prevista para noviembre de 2028, lo que coloca la compra como una decisión de recapitalización de flota.
Un C-130J estándar suele cotizarse en alrededor de 70 millones de dólares por unidad, aunque puede subir según equipamiento y configuración específica.
Otras estimaciones en fuentes especializadas hablan de rangos de 75 a 80 millones de dólares por unidad para versiones tipo KC-130J con una configuración más completa.
En los últimos años, la Secretaría de la Defensa Nacional prácticamente cerró la llave en compras de aviones.
De hecho, refiere que en 2024 y 2025 no se realizó ninguna adquisición.
Incluso, al inicio del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la Fuerza Aérea informó a las aseguradoras que por orden presidencial no se comprarían nuevos aviones ni helicópteros.
Lo más reciente que aparece como compra de ala fija en el tramo final es la adquisición del avión de entrenamiento T-6C+ (Textron Aviation), con un costo unitario reportado de 8.94 millones de dólares, registrado en el listado para años recientes.
Antes de esa pausa, el pico de adquisiciones se observa en la mitad de la década pasada, cuando Sedena reporta compras de aeronaves de mayor porte y uso ejecutivo-logístico como el Boeing 737-800 (con un costo de 65 y 71 millones de dólares, según proveedor), así como un King Air 350i (con un precio estimado de 7.409 millones de dólares).
En el mismo paquete de esa etapa aparecen también plataformas y jets ejecutivos-ligeros. Por ejemplo, el Gulfstream G550 (con valor de 54.439 millones de dólares), además de otros modelos, como parte del inventario adquirido.
En helicópteros, el último registro relevante en el concentrado es el H225M (Airbus Helicopters) con costo unitario de 29.735 millones de euros, mientras que en años previos se reportan compras como el UH-60M (Sikorsky), de 14.188 millones de dólares, y el Bell 407 GX, de 3.916 millones de dólares.
Sin embargo, de manera oficial, la Defensa no ha informado sobre compras de aeronaves en lo que va de este año.


