- El crimen organizado ha obligado en los últimos años a distintas empresas mineras a suspender temporal o definitivamente sus operaciones.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- El crimen organizado ha obligado en los últimos años a distintas empresas mineras a suspender temporal o definitivamente sus operaciones en regiones de Guerrero, Sinaloa y Sonora.
En estas entidades, empresas canadienses, que son las que mayor presencia tienen en la industria, ha sufrido robos, extorsiones, cobro de derecho de piso, amenazas y hasta asesinato de su personal.
En julio del año pasado, la Agencia de Investigación Ambiental (EIA) acusó que el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) se ha hecho del control de varias minas de mercurio en la Sierra Gorda de Querétaro.
En su reporte “Los traficantes no dejan piedra sin remover”, la Organización No Gubernamental (ONG) estadunidense refirió que alrededor de las minas Cristo Vive, La Fe, La Peña, El Mono y La Perla se han erigido fortificaciones para vigilar y controlar el acceso de personas.
“Mineros de otra comunidad explicaron con detalle que las minas alrededor de La Plazuela ahora están controladas por el extremadamente violento Cártel Jalisco Nueva Generación, una organización del crimen organizado mexicano, y que el nivel de producción se ha disparado a un nivel casi industrial”, señaló.
De acuerdo con la Cámara Minera de México (Camimex), los delitos que afectan al sector representan hasta cinco por ciento de los costos totales y hasta siete por ciento en mermas, afectando además las condiciones de inversión y, por tanto, la competitividad de la industria.
“Aunado a la problemática de inseguridad que afecta ciertas regiones del territorio nacional, la naturaleza de la industria minera, al ubicarse sus operaciones en zonas alejadas de la urbanidad, la convierte en un blanco susceptible a la inseguridad.
“Tiene que enfrentar delitos de diversa índole, desde el robo en instalaciones hasta el asalto en el transporte de material, pasando por otra amplia gama de ilícitos que afectan a la propiedad y a las personas”, señaló en su informe 2025.
El último hecho delictivo que obligó a la compañía Vizsla Silver suspender temporalmente el proyecto Pánuco, en la Concordia, Sinaloa, fue el secuestro de 10 ingenieros el pasado 23 de enero, de los cuales, cinco cuerpos han sido recuperados y el resto permanece sin ser localizado.
La empresa no ha informado de la suspensión de sus actividades en el proyecto, el cual ya había sido pausado en abril del año pasado por problemas de inseguridad.
“Vizsla anuncia que, por precaución y en abundancia de cuidado, ha pausado temporalmente el trabajo de campo en la mina Pánuco debido a las condiciones de seguridad actuales en el área.
“Los contratistas involucrados en el desarrollo de la mina de prueba, la campaña de perforación geotécnica y el programa de exploración han sido puestos en espera y permanecen listos para reiniciar tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan”, informó en esa ocasión en un boletín el 4 de abril de 2025.
El 8 de abril de 2021, la mina Mulatos de Alamos Gold en Sonora fue asaltada por un grupo armado que ingresó a las instalaciones, sometió a los empleados y robó lingotes de plata y oro, utilizando una avioneta para escapar.
El 16 de noviembre de ese mismo año, otro grupo armado ingresó a la mina Plomosas de Consolidated Zinc y sometió a un guardia de seguridad y a empleados y se apoderó de 90 toneladas de concentrados de zinc y plomo.
En 2019 la empresa Telson Mining suspendió sus operaciones en la mina polimetálica de Campo Morado, ubicada en el municipio de Arcelia, Guerrero, ante las extorsiones sufridas por la Familia Michoacana comandada en esa zona por Johny Hurtado Olascoaga, “El Pez”.
En ese mismo año, Minaurum Gold decidió suspender su actividad de explotación en los Los Filos de Carrizalillo, en el municipio de Eduardo Neri, Guerrero, también, aparentemente, por los problemas de inseguridad existentes en la zona.


