- En un momento de creciente dinamismo del comercio exterior, el Puerto de Veracruz entró esta semana en una nueva etapa de expansión de su infraestructura portuaria.
JORGE GONZÁLEZ
VERACRUZ, VER.- En un momento de creciente dinamismo del comercio exterior, el Puerto de Veracruz entró esta semana en una nueva etapa de expansión de su infraestructura portuaria que busca consolidar al estado como uno de los pilares logísticos del país.
La empresa Hutchison Ports Icave, concesionaria de la Terminal Especializada de Contenedores (TEC) en el puerto veracruzano, inició la Fase II del proyecto de ampliación mediante un nuevo convenio con la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Veracruz.
Con una inversión internacional superior a los 24 millones de dólares, este acuerdo marcará la adición de una nueva posición de atraque de 350 metros lineales y la incorporación de 31 hectáreas adicionales de terreno para operaciones portuarias.
Con estas obras, la terminal alcanzará mil 50 metros de muelle y 72.4 hectáreas de superficie operativa, lo que permitirá elevar su capacidad proyectada anual hasta 2.4 millones de TEU (unidad equivalente a contenedor de 20 pies) y atender simultáneamente hasta tres buques de gran calado.
Esta articulación busca reducir tiempos de espera y mejorar la eficiencia logística en rutas de importación y exportación que conectan con mercados de América, Europa y Asia.
De acuerdo con directivos de Hutchison Ports, esta expansión responde al crecimiento sostenido del comercio internacional y a la necesidad de consolidar una infraestructura competitiva con estándares globales.
Jorge Lecona, director general para México, América Latina y el Caribe, señaló que el proyecto “refuerza el compromiso de largo plazo con Veracruz y su rol estratégico en la conectividad marítima regional”.
Además de las nuevas áreas de atraque, la inversión contempla la adquisición de equipos portuarios de última generación, como grúas ship-to-shore (STS) y grúas de patio (RTG) eléctricas, sistemas automatizados de acceso y vigilancia, así como instalaciones especializadas para la inspección aduanera.
Estas mejoras forman parte de una estrategia más amplia orientada a mejorar la competitividad, acelerar procesos y reducir la huella ambiental de las operaciones portuarias.
El fortalecimiento de la infraestructura en el Puerto de Veracruz también se enmarca en un momento de transformación más amplio para la logística nacional, en el que otros actores privados han impulsado proyectos complementarios en la Bahía Norte que robustecen la capacidad de manejo de carga y la articulación con redes ferroviarias y carreteras.
Analistas señalan que el puerto veracruzano, históricamente uno de los más importantes de México por su posición estratégica sobre el Golfo de México, refuerza así su papel como puerta de entrada y salida de mercancías.
Con potencial para atraer mayor inversión, generar empleo y aportar al crecimiento económico regional en los próximos años.


