- En Ardèche, las autoridades reportaron daños provocados por una tormenta violenta que y se atendieron más de 200 solicitudes de intervención a los servicios de emergencia, cortes eléctricos y afectaciones a vías de comunicación.
STAFF LUCES / AR / EUROPA PRESS
PARÍS, FRANCIA.- Un fuerte episodio de tormentas eléctricas golpeó gran parte de Francia y dejó al menos dos personas fallecidas, daños materiales, cortes de energía y afectaciones al transporte ferroviario; mientras las autoridades mantenían vigilancia ante nuevos fenómenos meteorológicos.
Una de las víctimas, una mujer, murió en Saint-Victurnien, en la comunidad de Alto Vienne, luego de que un árbol cayera sobre ella durante la tormenta. La segunda persona falleció después de que un rayo impactara un establecimiento comercial y provocara un incendio en la propiedad.
El servicio meteorológico nacional Météo-France informó que retiró una alerta naranja por tormentas eléctricas después de una jornada marcada por lluvias intensas, fuertes ráfagas de viento y caída de granizo de gran tamaño; particularmente en zonas como Ardèche, donde se reportaron piedras de hielo comparables al tamaño de pelotas de tenis.
La dependencia meteorológica señaló que una nueva ola de tormentas afectó a amplias zonas del país, con fenómenos que podían incluir vientos de hasta 120 kilómetros por hora, precipitaciones intensas y granizo de entre 2 y 5 centímetros de diámetro.
En Ardèche, las autoridades reportaron daños provocados por una tormenta violenta que dejó granizo superior a los 5 centímetros en algunos puntos, y se atendieron más de 200 solicitudes de intervención a los servicios de emergencia, cortes eléctricos y afectaciones a vías de comunicación.
Las tormentas también provocaron interrupciones en el servicio ferroviario entre Toulouse y París, debido a árboles caídos sobre las vías, generando retrasos de varias horas para pasajeros.
Además, se registraron cortes de electricidad en distintas regiones como consecuencia de los fuertes vientos y daños en infraestructura. El temporal ocurrió después de una etapa de altas temperaturas en Francia y en otras zonas de Europa, donde las tormentas se desarrollaron en un ambiente de fuerte inestabilidad atmosférica.
Météo-France reportó que durante estos episodios se registraron más de 12 mil impactos de rayos en una sola jornada, mientras que otros monitoreos meteorológicos europeos documentaron tormentas intensas acompañadas de granizo y vientos fuertes en varios países del continente.
Los especialistas han advertido que las tormentas convectivas intensas representan uno de los fenómenos meteorológicos más difíciles de anticipar por su rápida evolución y capacidad para generar daños localizados en poco tiempo.
Las autoridades francesas mantienen vigilancia sobre nuevas formaciones tormentosas y recomiendan a la población evitar desplazamientos innecesarios durante los periodos de mayor actividad eléctrica, mantenerse informada por los canales oficiales y alejarse de árboles, zonas inundables y estructuras vulnerables.




