- El Colegio de Contadores Públicos de Cancún advirtió que la reforma al artículo 69-B del Código Fiscal no contempla aclaraciones una vez vencidos los plazos y esto podría definir el futuro fiscal de una empresa.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- El Colegio de Contadores Públicos de Cancún advirtió que la reforma al artículo 69-B del Código Fiscal no contempla aclaraciones una vez vencidos los plazos y esto podría definir el futuro fiscal de una empresa.
Ante ello, llamó a los contribuyentes de Quintana Roo a vigilar de cerca las nuevas disposiciones enfocadas en combatir a las llamadas “factureras”, empresas que emiten comprobantes fiscales falsos.
La razón de la alerta es simple, pero contundente: quien caiga en la lista de emisores sospechosos, o incluso quien solo haya hecho negocios con uno de ellos, enfrentará consecuencias severas y plazos que no se repiten.
De acuerdo con Edgar Hernández González, presidente de la Comisión Fiscal del Colegio Mexicano de Contadores Públicos, cuando una auditoría detecta a un contribuyente como posible emisor de facturas falsas, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le concede apenas cinco días para probar lo contrario.
Si la empresa no logra demostrarlo en ese plazo, queda integrada a un listado público que la autoridad actualiza periódicamente —el más reciente, del 10 de julio, sumó tres empresas más a nivel nacional— y que trae consigo la cancelación de sellos digitales, además de posibles responsabilidades penales.
Los especialistas explicaron que el objetivo de la reforma es doble: frenar a las factureras y elevar la recaudación fiscal.
La reforma no solo persigue a quien emite las facturas falsas, también a quien las recibió sin saberlo.
Si una empresa tuvo relación comercial con un contribuyente ya señalado en el listado, cuenta con 30 días para autocorregir sus declaraciones; pasado ese plazo, la ventana se cierra por completo y ya no existe posibilidad de aclarar la situación ante el SAT.
“Si no te autocorriges no podrás facturar, porque la autoridad podría detener los sellos, lo que obliga a hacer una autocorrección sacando esa factura y pagando lo que se debe pagar de impuesto por ese proceso”, explicaron los expertos.
El punto más delicado de la reforma, coincidieron los especialistas, es que no contempla ninguna forma de defensa o aclaración una vez que los plazos —los cinco o los 30 días, según el caso— se cumplen.
Por ello insistieron en la importancia de revisar constantemente los listados que publica el SAT y de mantener una vigilancia estrecha tanto sobre la propia facturación como sobre la relación con clientes y proveedores.
Hasta el momento, ninguna empresa de Quintana Roo ha sido detectada emitiendo facturas falsas, señalaron los especialistas.
Sin embargo, advirtieron que la vigilancia y las auditorías del SAT continuarán, por lo que recomendaron a los negocios de la entidad asesorarse con expertos fiscales y mantener al corriente todos sus procesos administrativos, ya que una revisión tardía o una omisión pueden derivar en consecuencias graves y, en muchos casos, irreversibles.




