- La lengua maya estuvo presente en el XVIII Congreso Internacional de Pediatría 2026, donde cuarenta parteras tradicionales de distintas comunidades de Yucatán participaron en el taller Cuidados Esenciales del Recién Nacido, junto con especialistas en pediatría.
MAR Y SOL CHABLÉ
MÉRIDA, YUC.- La lengua maya estuvo presente en el XVIII Congreso Internacional de Pediatría 2026, donde cuarenta parteras tradicionales de distintas comunidades de Yucatán participaron en el taller Cuidados Esenciales del Recién Nacido, junto con especialistas en pediatría.
Las participantes provenían de comunidades como Tahdziú, Peto, Chikindzonot, Ichmul, Ekpedz, Chacsinkín, Tiholop y Tinum. Con décadas de experiencia en la atención tradicional de partos, acudieron a esta jornada de capacitación enfocada en la identificación oportuna de factores de riesgo y signos de alarma en recién nacidos.
El encuentro funcionó como un puente bilingüe. A través del equipo de intérpretes de la Secretaría de las Mujeres (Semujeres), los conceptos técnicos de la pediatría fueron traducidos al maya, con el propósito de facilitar el intercambio de conocimientos y fortalecer las capacidades de las parteras en la atención y canalización oportuna de casos que requieran atención médica.
—Las mujeres son protagonistas de la transformación de Yucatán. Reconocer sus saberes y fortalecer sus capacidades también significa respaldar a las comunidades —expresó Sisely Burgos Cano, titular de Semujeres, durante la apertura oficial de los trabajos.
En el encuentro participaron Ana Gabriela Ayala Germán y María Asunción Martín Martín, presidenta y secretaria, respectivamente, del Colegio Internacional de Pediatras de Yucatán A.C.
La formación se realizó en el marco de la estrategia Aliados por la Vida, impulsada por el gobierno de Joaquín Díaz Mena, y estuvo orientada a fortalecer la relación entre la medicina institucional y los saberes comunitarios, bajo un enfoque de derechos humanos, perspectiva de género e interculturalidad.
Durante la jornada, las asistentes compartieron experiencias sobre la atención que brindan en sus comunidades, donde las parteras representan una figura de confianza para las familias. La capacitación incluyó herramientas para identificar situaciones de riesgo y canalizar oportunamente a los recién nacidos hacia los centros de salud cuando la situación lo requiera.
Con esta participación, las cuarenta parteras fortalecieron sus conocimientos y su vinculación con los servicios de salud, manteniendo al mismo tiempo el reconocimiento de los saberes tradicionales y la importancia de la comunicación en su propia lengua.




