Menos polución que en el Metro

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Menos polución que en el Metro
  • La tecnología Euro VI de los articulados de la Línea 7 del Metrobús (MB) no sólo genera menos emisiones al medio ambiente, sino que también mejora la calidad del aire dentro de las unidades.
IVÁN SOSA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- La tecnología Euro VI de los articulados de la Línea 7 del Metrobús (MB) no sólo genera menos emisiones al medio ambiente, sino que también mejora la calidad del aire dentro de las unidades.

Con monitores de bajo costo, el investigador de la UNAM, Arón Jazcilevich, estudió el nivel de contaminación por Partículas Menores de 2.5 micrómetros (PM 2.5) aspirado a bordo de autobuses del Metrobús.

Encontró que las líneas con sistemas de combustión menos eficiente significa presencia de contaminantes dentro de la cabina, lo que no ocurre en la 7.

“No pudimos detectar policíclicos aromáticos en la Línea 7, mientras que en las otras líneas, sobre todo de tecnología más vieja, hay más contaminación, hay policíclicos aromáticos, algunos de los cuales son cancerígenos”, subrayó Jazcilevich.

La normativa de emisiones Euro es un estándar internacional que conforme más se ha especializado, emite menos contaminantes a través de eficientar los catalizadores. En la CDMX se han adquirido flotas de la generación más reciente (Eruo 7) tanto en Metrobús con en la Red de Transporte de Pasajeros (RTP).

La Línea 7 cuenta con 90 autobuses y cubre el trayecto Indios Verdes – Campo Marte, por Paseo de la Reforma. Las unidades diesel de las otras líneas son Euro IV y Euro V.

“Euro VI es, por lo menos para los pasajeros dentro de la cabina, un transporte limpio, inclusive más que el Metro”, agregó Jazcilevich, experto del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICACC).

Los autobuses eléctricos del Metrobús, que circulan en las líneas 3 y 4, sobre Avenida Cuauhtémoc y en el Centro Histórico, carecen de emisiones liberadas por la chimenea, pero emiten contaminantes en el proceso de frenado al friccionar las llantas con el pavimento, con niveles que se encuentran en estudio, reportó el experto.

“Las concentraciones de PM 2.5 en las cabinas de los autobuses Euro IV fueron las más altas”, señaló.

Las emisiones del Metrobús son menores respecto a las generadas por los microbuses, cuya circulación acentúa los congestionamientos vehiculares y la contaminación.

“El exceso de PM 2.5 en la cabina, en relación con las concentraciones ambientales, fue significativamente mayor para los autobuses Euro IV que para los autobuses Euro V durante el pico de tráfico de la mañana”, apuntó.

Las normas oficiales de protección a la salud están diseñadas para medir niveles aceptables de respiración de contaminantes por PM 2.5, promediados en 8 y 24 horas.

“Podemos nosotros cada día enfrentarnos a una concentración, como vimos en Molango, de miligramos, no de microgramos, pero, cuando es promediada en 24 horas, pues está dentro de la norma”, subrayó.

Las personas pueden exponerse a concentraciones dañinas, en pocos episodios.

“Si respiras dos o tres veces a nivel de miligramos, no de microgramos, es un golpe tremendo, pero, si lo divides dentro de 24 horas, chance queda dentro de la norma”, puntualizó Jazcilevich.

Las mediciones proseguirán en las unidades, con autorización del Metrobús.

“Al aumentar la comprensión de la dinámica de exposición de los pasajeros cuando viajan en sistemas de autobuses rápidos en carriles confinados, se pueden diseñar políticas más efectivas para proteger la salud pública”, concluyó.