NIDO DE VÍBORAS

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Por KUKULKÁN

EL ROTUNDO triunfo de Joaquín ‘Huacho’ Díaz Mena como gobernador electo de Yucatán, le ha permitido a Morena conseguir su objetivo: consolidar el control político y económico absoluto del sureste mexicano. Esta región, olvidada y abandonada por décadas, ahora se encuentra bajo la égida del partido que promete sacarla del subdesarrollo inyectando históricas inversiones en infraestructura durante el presente sexenio y el que viene con el propósito de elevar las condiciones económicas de sus pobladores.

EL SURESTE mexicano, con sus siete estados (Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Yucatán), ha demostrado ser un bastión electoral crucial para Morena. En las pasadas elecciones del domingo 2 de junio, esta región aportó 7 millones 441 mil 353 votos al triunfo de Claudia Sheinbaum, lo que representa un impresionante 22.40% del total de sufragios que la llevarán a la presidencial, con lo que el sureste se convierte en la joya de la corona electoral de Morena.

MANTENER y consolidar este apoyo ha sido uno de los principales objetivos del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ha destinado una inversión sin precedentes en infraestructura para el sureste. Tan sólo en 2023, más del 21% del presupuesto de las obras prioritarias de la Cuarta Transformación se dirigió a esta región: 143 mil 073 millones de pesos para el polémico Tren Maya y 7 mil 682 millones para el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, proyectos que buscan conectar y desarrollar la región además de ser consideradas como monumentos de su legado presidencial ahora que concluya su administración.

A ESTAS obras habrá que sumar las que sean construidas en cada uno de los siete estados, particularmente en Quintana Roo donde ya están en operación el Aeropuerto Internacional de Felipe Carrillo Puerto, la remodelación de la Avenida Colosio en Cancún, principal vía de acceso a este destino turístico de talla mundial, y se espera que antes de septiembre estará en uso el puente vehicular sobre el espejo de agua de la laguna Nichupté, cuyo objetivo es aminorar los problemas de tráfico generados por el alto número de visitantes.

SUS CRÍTICOS aseguran que no es coincidencia que AMLO, originario de Tabasco y autoproclamado defensor del sureste, haya decidido destinar tantos recursos a esta región. Su discurso ha sido claro: ‘es tiempo del sureste’. Pero, ¿será tiempo también de su retiro? Aunque él ha reiterado que se irá en definitiva a su finca en Chiapas y que no volverá a intervenir en política, todavía hay quienes lo dudan y apuestan a que el sureste será el bastión político y financiero de la 4T, desde donde López Obrador seguirá dando órdenes, instaurando un nuevo tipo de maximato.

EN CAMBIO, sus seguidores lamentan esa decisión y le conceden razón por considerarlo un líder político que cumple su palabra. De ser así, Claudia Sheinbaum tiene en sus manos el gran paquete de seguir apuntalando al sureste para integrarlo de lleno al desarrollo nacional, en equilibrio con los estados del centro y norte del país. Lo indudable es que con Yucatán bajo su control el gobierno de la Cuarta Transformación ha cerrado el círculo en el sureste mexicano como región de su estrategia política y económica a futuro.

@Nido_DeViboras