NIDO DE VÍBORAS

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Por KUKULKÁN

AHORA se sabe que durante la pasada campaña presidencial la alianza ‘Fuerza y Corazón por México’ vivió en una burbuja de optimismo exacerbado, prometiendo victorias que nunca llegaron y confiando ciegamente en encuestas que resultaron ser más fantasiosas que una novela de Julio Verne. Días después de la derrota, la propia Xóchitl Gálvez salió no sólo a desinflar esa burbuja sino también a desnudar la profunda desconexión de sus líderes con la realidad del electorado mexicano.

DESDE el inicio, la campaña de Gálvez estuvo marcada por la soberbia y la negación de la dirigencia del PAN, encabezada por el incombustible Marko Cortés. Este líder, con la gracia de un elefante en una cristalería, insistió hasta el último momento en que la victoria era segura, pese a que las señales del terreno contaban otra historia. Los votantes, cansados de promesas huecas y de una narrativa que subestimaba su inteligencia, salieron en masa para darle una lección a los tres partidos que la ‘apoyaron’ (así entre comillas).

EL 2 DE JUNIO, en el lujoso piso 42 del Hotel Presidente Intercontinental, la atmósfera era tensa. Marko, Alejandro Moreno del PRI y Jesús Zambrano del PRD, aún embriagados por los ‘datos’ de sus encuestadoras, creían firmemente en la victoria. La realidad, sin embargo, tenía otros planes. Los ciudadanos, con una claridad meridiana, dieron la espalda a la coalición opositora. La percepción de manipulación y el rechazo a los viejos métodos de campaña fueron evidentes, pero el electorado, al fin, mostró que no se deja engañar tan fácilmente.

EN UN ARRANQUE de sensatez que pocos esperaban, Xóchitl Gálvez felicitó a su contrincante Claudia Sheinbaum apenas el INE confirmó los resultados. Este gesto, que debería ser visto como un acto de civismo y madurez política, fue tomado como una traición por Cortés. ¿Cómo se atreve una mujer a tener tal independencia de pensamiento en el seno de un partido tan anclado en el machismo? La escena de gritos y recriminaciones entre Gálvez y Cortés, digna de un drama de telenovela, evidenció la profunda crisis y la falta de liderazgo real en el PAN.

DE VUELTA a la realidad, con la derrota sobre sus hombros, los líderes panistas enfrentan una revuelta interna. Un nutrido grupo de exgobernadores, hastiados de la ineptitud de Marko Cortés, le ha lanzado un ultimátum: cambios o renuncia. Estos veteranos políticos, que en su momento gozaron del favor del electorado, ahora exigen una renovación que parece tan urgente como improbable. ¿Pero acaso alguien cree que Cortés tiene la humildad para dar un paso al costado? Sus acciones hasta ahora indican lo contrario.

RECONCILIADA con la derrota, Xóchitl ha hecho públicas las vicisitudes que tuvo que enfrentar al interior del PAN: el colmo de la soberbia fue el manejo del dinero para la publicidad de su imagen, marginada de las decisiones estratégicas y atrapada en una campaña que no controlaba. Los recursos fluyeron según los caprichos de la dirigencia partidista, dejando a la candidata sin poder movilizar adecuadamente su base. El descontento era palpable y las promesas de última hora, como siempre, resultaron vacías.

EN EL FONDO, lo más trágico es cómo Xóchitl fue utilizada como un peón sobre el tablero político. Su capacidad de liderazgo y sus propuestas quedaron sepultadas bajo la pesada losa de la ineptitud y la arrogancia de su propio partido. Al final, en su afán de mantenerse vigentes con una curul legislativa previamente garantizada, los líderes de los tres partidos sacrificaron a una candidata que podría haberles dado una oportunidad real de reconectar con el electorado.

LA LECCIÓN de esta derrota es clara: el PRD cavó su propia tumba al no lograr los votos que lo mantendrían vigente, mientras que PAN y PRI permanecen en terapia intensiva y bajo el diagnóstico de que si desean sobrevivir, necesitan una profunda reestructuración. No basta con cambiar caras; es imprescindible una transformación de fondo en su manera de hacer política. Los ciudadanos les han mandado la señal de que no tolerarán más de lo mismo y que están listos para castigar la mediocridad y la arrogancia.

@Nido_DeViboras