- Una tormenta interna en Caminos y Puentes Federales amenaza con descarrilar los objetivos de infraestructura nacionales.
STAFF / Luces del Siglo
CIUDAD DE MÉXICO.- Una tormenta interna en Caminos y Puentes Federales (Capufe) amenaza con descarrilar los objetivos de infraestructura nacionales.
Esto, mientras el gobierno federal busca pisar el acelerador con la presentación de un ambicioso Plan Carretero que contempla una inversión superior a los 50 mil millones de pesos.
Fuentes cercanas a la dependencia han manifestado una creciente inquietud entre los funcionarios públicos asignados a Capufe.
La operatividad del organismo se encuentra en una situación de riesgo debido a presuntas irregularidades administrativas; los señalamientos apuntan directamente a Marco Antonio Figueroa Quiñones, actual director técnico de la institución.
De acuerdo con testimonios internos, Figueroa Quiñones estaría asumiendo tareas y facultades que exceden su competencia legal.
Lo más preocupante para el personal de carrera es que este comportamiento parece contar con el respaldo de altos mandos en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), lo que ha generado un clima de incertidumbre y parálisis operativa.
Esta crisis de gobernanza interna ocurre en el momento menos oportuno, con la mirada del mundo puesta en México para el Mundial de Fútbol 2026, la calidad y seguridad de la infraestructura vial son críticas.
La principal interrogante que circula en los pasillos de la dependencia es cómo evitar que el conflicto de intereses, los egos personales y la lucha de poder afecten los procesos de licitación.
Existe un temor fundado de que el mantenimiento carretero se vea comprometido por decisiones técnicas cuestionables o favoritismos en los concursos públicos, justo cuando el país requiere transparencia total para ejecutar el presupuesto histórico anunciado en las mañaneras en Palacio Nacional.
La viabilidad de este plan dependerá de que la presidenta de México logre poner orden en Capufe, garantizando que las licitaciones se realicen bajo criterios técnicos y no bajo la influencia de agendas personales que pongan en jaque la seguridad de los usuarios.


