- El 23 de enero, la CNA dio a conocer una resolución en la cual Gruma, empresa propietaria de Maseca, está obligada a eliminar las restricciones contractuales.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) revisará los contratos que Gruma tiene actualmente con tortilleros y los que firmará en el futuro, como parte de la resolución en la cual se obligó a la empresa a terminar con las exclusividades que aplicaba.
Andrea Marván, titular de la CNA, aseguró que Gruma ostenta el 70 por ciento de participación en el mercado de la harina de maíz, y se espera que con las medidas que se anunciaron, se incremente la competencia y los tortilleros puedan elegir con libertad con qué proveedor adquieren este insumo.
“Una parte de estas medidas es que hay un cronograma muy detallado, (la empresa) tiene 120 días hábiles, como 6 meses, para presentar los contratos que tienen y los futuros, para que nosotros los podamos revisar y aprobar.
“Y tiene otros nueve meses para que en aquellos contratos en los que se les van a ceder las máquinas (a los tortilleros), se van a estar monitoreando de cerca y si incumple, llevará a consecuencias”, advirtió Marván.
El pasado 23 de enero, la CNA dio a conocer una resolución en la cual Gruma, empresa propietaria de Maseca, está obligada a eliminar las restricciones contractuales que impedían a los propietarios de tortillerías elegir libremente a su proveedor de harina de maíz.
Marván aseguró que esta práctica se realizó durante muchos años y de alguna forma impactó en el precio final que pagan los consumidores por el producto.
“Lo que hacía Gruma es que les prestaba las máquinas para hacer tortillas, que, conforme a información pública, estas cuestan alrededor de 300 mil pesos. Les prestaba las máquinas a cambio de mantener en exclusiva que solamente a ellos les comprara la harina de maíz.
“También tenía contratos en los que le rentaba la maquinaria y les daba incentivos sujetos a que les compraban harina, precios especiales y les modificaba el costo que pagaban por la maquinaria y los tenía atados durante la duración del contrato”, describió Marván.
A partir de la resolución, Gruma tendrá que ceder estas máquinas prestadas a los tortilleros. Y aquellas que están en renta, los tortilleros podrán elegir si quieren terminar anticipadamente con los contratos o pueden quedarse con las máquinas, haciendo pago anticipado.
“Lo que se busca con estas medidas es eliminar estas estrategias que hacían muy difícil, si no imposible, que los tortilleros pudieran escoger libremente cuál era su proveedor de harina de maíz, con esto creemos que se puede inyectar más competencia al mercado y estas medidas son obligatorias, las vamos a estar vigilando de manera puntual”, subrayó Marván.
*Con información de Agencia Reforma


