- El Gobierno de Veracruz publicó un acuerdo para la constitución del Fideicomiso para la Modernización del Sistema de Transporte Público de Pasajeros.
JORGE GONZÁLEZ
XALAPA, VER.- En una acción que marca un giro en la política de movilidad estatal, el Gobierno de Veracruz publicó un acuerdo para la constitución del Fideicomiso para la Modernización del Sistema de Transporte Público de Pasajeros.
Es un instrumento con el que busca financiar, gestionar y operar la transformación del servicio de transporte colectivo en la entidad.
El decreto, difundido en la “Gaceta Oficial del Estado” establece un mecanismo jurídico y financiero que permitirá canalizar recursos públicos y privados hacia la renovación de unidades.
También la mejora de infraestructura y la incorporación de tecnologías más eficientes para el transporte urbano y suburbano.
La medida responde, en parte, a una crisis previa en el servicio de transporte en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
A finales de enero, tras la negativa del gobierno estatal de autorizar un aumento en la tarifa del pasaje, los concesionarios devolvieron al Estado una flota de autobuses recién adquiridos, lo que derivó en interrupciones y tensiones entre usuarios, operadores y autoridades.
El fideicomiso no sustituye a las autoridades que regulan rutas, concesiones o tarifas, pero funcionará como una herramienta administrativa y financiera para sostener la modernización del sector, de acuerdo con el texto oficial.
Podrá otorgar financiamiento a concesionarios, adquirir y administrar unidades y gestionar tecnología de cobro y control de operaciones, siempre bajo la supervisión de un Comité Técnico.
Especialistas en movilidad urbana han señalado que este tipo de instrumentos puede facilitar la transición hacia un transporte más eficiente, limpio y seguro, siempre y cuando se prevenga la concentración de decisiones en grupos cerrados y se mantenga una supervisión transparente y con participación ciudadana.
La modernización del transporte público ha sido una demanda recurrente entre organizaciones ciudadanas y usuarios del servicio, quienes destacan deficiencias en cobertura, frecuencia y comodidad, especialmente en zonas de alta densidad poblacional y en horarios de mayor demanda.
La actualización del sistema urbano con unidades más modernas –como los autobuses híbridos ya introducidos en años recientes– y mejores sistemas de gestión, es vista como un paso necesario para reducir la dependencia del automóvil, mejorar la calidad del aire y fortalecer la accesibilidad social.
El reto para las autoridades radica ahora en traducir el nuevo instrumento financiero en resultados tangibles para la población: unidades más seguras y confortables, rutas adecuadas, tarifas equilibradas y un servicio que atienda las necesidades de quienes cada día dependen del transporte público para trabajar, estudiar o acceder a servicios básicos.


