- El cuadro celeste se convirtió ayer en el mejor equipo mexicano en la Concachampions, arrollando al Vancouver FC con un 5-0.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Fue pan comido para Cruz Azul.
El cuadro celeste se convirtió ayer en el mejor equipo mexicano en la Concachampions, arrollando al Vancouver FC con un 5-0, que le permitió a la ofensiva cementera lucirse, y con ello avanzó a los Octavos de Final.
El global se elevó a 8-0 y como “premio” en la siguiente etapa La Máquina se encontrará a Rayados.
El técnico, Nicolás Larcamón, movió sus piezas, le dio descanso a algunos de sus titulares y aprovechó las facilidades que ofreció el rival.
Vancouver trotó en la cancha, se le vio fuera de forma física y su propuesta fue nula, apenas con un par de acercamientos que ni siquiera inquietaron al portero Emmanuel Ochoa.
Luka Romero tuvo una noche afortunada, anotó un triplete; dos goles en la primera parte (37′ y 45+1′) y uno más en el complemento (62′) para guiar a su equipo a la victoria.
Romero encontró en José Paradela y Gabriel Fernández a sus mejores cómplices en el ataque. Se asociaron para convertirse en una pesadilla para el equipo visitante. Sus continuos desbordes por las bandas dejaron mal parados a los defensores canadienses.
Por un momento apareció el juego ríspido y el “Toro” Fernández se llevó un fuerte golpe en la cara, que la árbitra, Tori Penso, no sancionó.
Jorge Rodarte se apuntó el cuarto gol de la noche tras una asistencia de Andrés Montaño.
Y Nicolás Ibáñez, quien debutó con el Cruz Azul, cerró la cuenta al 74′, ante un rival que solo deambuló en el terreno de juego, cediendo el control del esférico y defendiendo su área con 10 hombres para que no llegara uno más.
Al que se le negó incrementar la cuenta fue al refuerzo Christian Ebere, pues su anotación fue anulada por fuera de lugar.
La contundencia de La Máquina fue impecable, de 8 tiros a gol convirtió cinco, algo que dejó a Larcamón con una sonrisa de oreja a oreja, aunque ahora deberá pensar en Tigres para encararlo en la Liga.


