- El cuarto día del Carnaval ‘Soy Isla Mujeres 2026’ reunió a miles de habitantes y visitantes en la Explanada Municipal.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
ISLA MUJERES, Q. ROO.- En un ambiente festivo que combinó tradición y convivencia familiar, el cuarto día del Carnaval “Soy Isla Mujeres 2026” reunió a miles de habitantes y visitantes en la Explanada Municipal.
La llamada Noche de Trigueñas y Pescadores son de las jornadas más representativas de esta celebración caribeña.
De acuerdo con cifras preliminares del Ayuntamiento, la asistencia superó las expectativas, en un contexto en el que Quintana Roo mantiene altos niveles de ocupación hotelera en temporada alta.
Datos recientes de la Secretaría de Turismo estatal apuntan que han oscilado por encima de 80 por ciento en diversos destinos del estado.
La velada estuvo dedicada a niñas, niños y personas adultas mayores, quienes encabezaron los números principales de la noche.
La Comparsa del Adulto Mayor, liderada por Buenaventura I y Flor I, abrió el programa con una muestra de baile y color que arrancó aplausos del público.
Más tarde, la comparsa de los Reyes Infantiles, Ivanna I y Jesús I, tomó el escenario, destacando el carácter intergeneracional de una festividad que, año con año, busca fortalecer la identidad cultural y la cohesión social en el municipio.
Autoridades municipales subrayaron que el Carnaval no solo representa una tradición arraigada, sino un motor económico para la isla, al incentivar el consumo local en sectores como gastronomía, comercio y servicios turísticos.
Especialistas en turismo han señalado que este tipo de festividades contribuyen a diversificar la oferta del destino y a extender la estancia promedio de los visitantes, lo que impacta directamente en la economía regional.
La jornada cerró con la presentación del grupo Súper Lamas, cuyo repertorio tropical convirtió la explanada en una pista de baile colectiva.
Entre luces, música y vestuarios coloridos, la Noche de Trigueñas y Pescadores reafirmó el lugar del Carnaval de Isla Mujeres como uno de los eventos culturales más esperados del calendario local.
Esto, en un contexto donde las celebraciones tradicionales se mantienen como un elemento clave para preservar el patrimonio intangible y fortalecer el sentido de comunidad.


