- Yucatán ha marcado un hito en su historia económica y social. Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el estado registró el nivel más bajo de pobreza laboral desde que se tiene registro.
IGNACIO CANUL
MÉRIDA, YUC.- Yucatán ha marcado un hito en su historia económica y social. Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el estado registró el nivel más bajo de pobreza laboral desde que se tiene registro.
De acuerdo con los indicadores más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se posicionó significativamente por debajo de la media nacional.
Este avance refleja que el ingreso proveniente del trabajo en los hogares yucatecos es ahora más capaz de cubrir las necesidades básicas, consolidando una tendencia de bienestar que el Gobierno del Estado define como “crecimiento con justicia social”.
Las cifras del Inegi son contundentes al comparar el desempeño de la entidad frente al resto del país; mientras el promedio nacional es de 0.880, el de Yucatán está situado en 0.738.
Este índice no sólo muestra un récord local, sino que las políticas de fortalecimiento al salario y la generación de empleos están rindiendo frutos directos en el bolsillo de las familias.
La reducción de la pobreza no es un hecho aislado, sino el resultado de una agresiva estrategia de atracción de capitales liderada por el gobernador Joaquín Díaz Mena.
Actualmente, el estado cuenta con una cartera de 85 proyectos estratégicos que representan una inversión superior a los 111 mil millones de pesos.
El gobernador Díaz Mena ha enfatizado que estas inversiones no son solo números en una balanza comercial, sino herramientas de justicia social.
La meta del “Renacimiento Maya” es garantizar que la prosperidad no se concentre en unos pocos sectores, sino que llegue a todas las comunidades del estado.
“Cada inversión debe traducirse en beneficios directos para las familias, reduciendo las desigualdades y garantizando que el desarrollo sea compartido”, señala la administración estatal.
Con estos resultados, Yucatán se reafirma como uno de los polos económicos más dinámicos y seguros para la inversión en México, logrando equilibrar el crecimiento industrial con la mejora real en la calidad de vida de su fuerza laboral.


