- Con el inicio de la construcción de su barda perimetral, el proyecto ‘Hacienda de los Abuelitos’ comienza a materializarse como una respuesta al fenómeno del aislamiento que enfrentan las personas mayores en las zonas rurales de Quintana Roo.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- Con el inicio de la construcción de su barda perimetral, el proyecto “Hacienda de los Abuelitos” comienza a materializarse como una respuesta al fenómeno del aislamiento que enfrentan las personas mayores en las zonas rurales de Quintana Roo.
Jesús David Ordaz Campos, impulsor de la iniciativa a través del Club Rotario Cancún Conmemorativo, señaló que el trasfondo de esta obra es profundamente social.
Intenta reconstruir el tejido afectivo de una generación que, aunque posee un hogar físico, padece la ausencia de sus redes familiares.
El diagnóstico que motiva la creación de este centro nace de una realidad crítica en la delegación de Leona Vicario: la migración de las generaciones jóvenes hacia centros urbanos por motivos laborales ha dejado a cientos de adultos mayores en una situación de vulnerabilidad emocional.
De acuerdo con las observaciones del Club, la mayoría de los abuelos atendidos cuentan con vivienda propia y sustento básico.
No obstante, enfrentan un vacío cotidiano ante la falta de contacto con sus hijos y nietos, quienes en muchos casos se limitan a saber que sus familiares “están ahí” sin procurar la convivencia o el cuidado directo.
“Lo que nosotros hemos notado es que los jóvenes abandonan mucho a sus padres, a sus abuelos, se van a vivir a otras ciudades, migran y los dejan, los abandonan. Estos abuelitos están en el abandono.
Tienen casas, cada uno vive en una casa, pero abandonados; al fin y al cabo no conviven, no van por ellos, no les llevan un regalo, no se fijan en ellos, solo saben que sus padres o sus abuelos están ahí y se acabó”, expresó.
La “Hacienda de los Abuelitos”, ubicada a escasos metros de la carretera principal, busca ser el eje de una nueva dinámica comunitaria para cerca de 350 beneficiarios.
El complejo contará con un salón de usos múltiples diseñado para el aprendizaje de oficios, como artesanías y computación, permitiendo que las personas de la tercera edad recuperen un sentido de productividad y pertenencia.
Además, el proyecto integra un consultorio médico con atención disponible las 24 horas y áreas comunes donde los voluntarios y la comunidad podrán organizar convivios que mitiguen el impacto de la soledad.
Con una inversión proyectada de 14 millones de pesos, la obra se financia mediante el esfuerzo de grupos rotarios internacionales, rifas y donaciones locales.
Mientras la primera fase de construcción avanza con una inversión inicial de 800 mil pesos para el cercado perimetral, el Club mantiene su labor asistencial mensual con 180 adultos mayores, entregando insumos básicos, pero priorizando el acompañamiento humano.
El horizonte de construcción se estima entre uno y dos años, periodo en el cual se espera transformar este espacio en un refugio de dignidad para quienes dedicaron su vida al desarrollo de la región.


