- La Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) ordenó la clausura precautoria de un banco de materiales pétreos ubicado en el municipio de Apazapan, Veracruz.
JORGE GONZÁLEZ
APAZAPAN, VER.- La Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) ordenó la clausura precautoria de un banco de materiales pétreos ubicado en el municipio de Apazapan, Veracruz.
Esto, tras registrar un incumplimiento reiterado a la normativa ambiental y negarse los responsables a permitir una inspección oficial.
La medida, anunciada por la dependencia a cargo de la protección del entorno natural en Veracruz, responde a un operativo de verificación que busca revisar la legalidad de las operaciones del banco de materiales.
Incluye el cumplimiento de permisos, manifiestos de impacto ambiental y mecanismos de control de extracción.
Las inspecciones son obligatorias de acuerdo con la Ley Estatal de Protección Ambiental y su reglamento, así como las resoluciones federales que regulan los bancos de extracción.
En el lugar se colocaron sellos de clausura con fundamento legal, sin embargo, personal de la propia empresa retiró los sellos sin autorización, lo que –según la PMA– podría constituir un delito de desacato o de quebrantamiento de sellos oficiales.
La dependencia adelantó que remitirá diligencias a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que se investigue y deslinden responsabilidades penales o administrativas.
En un comunicado oficial, la PMA señaló que la negativa a colaborar con las autoridades ambientales representa una falta grave.
Advirtió que la clausura es una acción prevista para evitar daños al suelo, cuerpos de agua y cobertura vegetal, así como para prevenir impactos negativos en las comunidades colindantes.
Indicó que los bancos de materiales establecidos en suelo veracruzano deben contar con permiso de uso de suelo y manifiesto de impacto ambiental vigentes, reportes técnicos de extracción y manejo de residuos.
Además de acceso para inspección y verificación por parte de la autoridad ambiental.
La dependencia detalló que estos requisitos no son meramente formales, sino instrumentos para garantizar que la extracción de arena, grava o piedras no degrade ecosistemas, afecte cauces de ríos ni exponga a riesgos a la población.
La extracción no regulada de materiales pétreos ha sido una preocupación recurrente en diversos municipios de Veracruz, debido a que –según grupos ambientalistas– puede generar alteración de lechos de ríos y arroyos, pérdida de cubierta vegetal, incremento de erosión y riesgo de deslaves, así como contaminación de fuentes de agua para uso humano y agrícola.
Vecinos de comunidades cercanas a Apazapan que han sido testigos de las labores extractivas denunciaron anteriormente ruidos constantes, tránsito de camiones pesados y polvo que se eleva hacia zonas habitadas, lo cual ha generado malestar en familias y agricultores de la región.
“Se siente la tierra suelta, se ve que sacan mucho material y no sabemos si tienen permisos o no”, dijo una vecina, quien pidió anonimato por temor a represalias.
“Aquí vivimos de la tierra y el agua, no queremos que terminen de dejar todo pelón”, añadió.
La clausura del banco de materiales en Apazapan se suma a una serie de acciones que la PMA ha emprendido en distintos puntos del estado para atajar operaciones no reguladas o con permisos vencidos.
La respuesta de la comunidad y los fiscalizadores en los próximos días marcará la ruta de un conflicto que combina derechos de uso de recursos naturales, desarrollo económico y protección del entorno.
La dependencia ambiental exhortó a los concesionarios y responsables de bancos de materiales a regularizar su situación, facilitar la labor de inspección y actuar conforme a la ley para evitar sanciones más severas, incluidas multas cuantiosas y responsabilidades penales.


