- A más de una década del asesinato del periodista Gregorio ‘Goyo’ Jiménez, autoridades federales confirmaron la detención de un presunto implicado en el crimen, ocurrida en el municipio de Coatzacoalcos, al sur de Veracruz.
JORGE GONZÁLEZ
COATZACOALCOS, VER.- A más de una década del asesinato del periodista Gregorio “Goyo” Jiménez, autoridades federales confirmaron la detención de un presunto implicado en el crimen, ocurrida en el municipio de Coatzacoalcos, al sur de Veracruz.
El detenido fue identificado como David “N”, alias “El Choky” o “Chuky”, de aproximadamente 34 años, quien es señalado por su probable participación en el secuestro y homicidio del comunicador, perpetrado en febrero de 2014.
De acuerdo con reportes oficiales, la captura se realizó en la colonia Francisco Villa como resultado de trabajos de inteligencia coordinados entre la Fiscalía General de la República (FGR), la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Tras su detención, el imputado fue trasladado a un penal federal en Guanajuato, donde quedó a disposición de un juez que determinará su situación jurídica en los próximos días.
La aprehensión ocurre en un contexto marcado por la persistente impunidad en el caso; con esta detención, suman al menos siete personas arrestadas por su presunta relación con el asesinato del periodista.
Sin embargo, hasta ahora no se han consolidado sentencias firmes, lo que mantiene abierto el reclamo de justicia por parte de organizaciones de periodistas y defensores de derechos humanos.
Gregorio Jiménez, reportero de nota policiaca en la región sur de Veracruz, fue secuestrado el cinco de febrero de 2014 en Villa Allende, una congregación de Coatzacoalcos.
Días después, su cuerpo fue localizado en una fosa clandestina en el municipio de Las Choapas.
El caso generó una amplia movilización del gremio periodístico a nivel nacional, al considerar que su asesinato estaba vinculado con su labor informativa en una de las regiones más complejas en materia de seguridad.
La detención se produce en un escenario en el que Veracruz continúa siendo señalado como una de las entidades con antecedentes críticos en materia de agresiones contra periodistas.
Diversas organizaciones han advertido que, más allá de las detenciones, la falta de resoluciones judiciales firmes y sanciones efectivas perpetúa un entorno de riesgo para el ejercicio del periodismo, al enviar un mensaje de tolerancia a la violencia.
En este contexto, el caso de “Goyo” Jiménez se mantiene como un símbolo de las deudas institucionales en materia de procuración de justicia, particularmente en delitos que afectan la libertad de expresión.
Aunque la detención representa un avance en la investigación, especialistas coinciden en que el proceso aún enfrenta retos clave como la integración sólida de pruebas que permitan judicializar el caso, la obtención de sentencias firmes contra los responsables y el esclarecimiento pleno del móvil del crimen.
A 12 años del asesinato, la exigencia central del gremio periodístico y de organizaciones civiles sigue siendo la misma: verdad, justicia y garantías de no repetición.


