- Claudia Sheinbaum presentó ante banqueros una estrategia para impulsar el desarrollo, la cual contempla una inversión pública y mixta de 5.6 billones de pesos.
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CANCÚN, QR .- Tras admitir que a México le hace falta crecer, la Presidenta Claudia Sheinbaum presentó ante banqueros una estrategia para impulsar el desarrollo, la cual contempla una inversión pública y mixta de 5.6 billones de pesos en proyectos de ocho sectores estratégicos.
Durante la 89 Convención Bancaria, la Mandataria delineó cinco ejes para detonar la economía: inversión en infraestructura, impulso al crédito y la innovación, digitalización, fortalecimiento de cadenas productivas e incentivos para la inversión.
“¿Qué nos falta? Nos falta crecer, en eso estamos de acuerdo, no cualquier crecimiento, queremos crecer generando bienestar y a eso le llamamos prosperidad compartida”, dijo arropada por macropantallas en colores guindas con la leyenda “Prosperidad Compartida”.
Al arrancar su discurso ante cientos de banqueros, la Mandataria reconoció que el mundo vive momentos difíciles. Por ejemplo, dijo, hace tres semanas nadie hubiera pensado que los fertilizantes iban a estar 60 por ciento más caros o que el barril de petróleo costaría más de 100 dólares.
“Esto, combinado con algunas otras incertidumbres, podría ponernos pesimistas, pero en cualquier momento hay que ser optimista. Hay que transmitir siempre optimismo al pueblo de México. Y hay razones por las cuales ser optimistas”, arengó.
Después de presumir logros gubernamentales, detalló sus ejes para elevar el crecimiento.
El primero, explicó, está basado en la iniciativa de Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar que envió el Gobierno al Congreso, con el fin de habilitar esquemas de inversión pública y mixta en sectores clave.
“Acabamos de enviar al Congreso una nueva ley para generar mecanismos para la inversión pública y un nuevo mecanismo para la inversión mixta, es decir, inversión pública combinada con inversión privada o inversión social”, señaló.
El plan contempla una inversión de 5.6 billones de pesos entre 2026 y 2030 en ocho sectores estratégicos, con énfasis en energía, que concentrará el 54.15 por ciento del total.
“Queremos que al 2030 tengamos 30 mil megawatts adicionales de generación eléctrica, una inversión muy importante también en transmisión y en distribución de energía. ¿Cómo vamos a crecer con estos 30 mil megawatts adicionales? Vamos a incrementar la participación de las fuentes renovables de energía del 38 por ciento o 35 por ciento al 48 por ciento; si podemos llegar al 50 por ciento, mejor”, explicó.
Detalló que usarán “mecanismos muy probados”: 54 por ciento de inversión pública y 46 por ciento privada.
Sheinbaum añadió que inversión de 5.6 billones también incluye 15.63 por ciento del total en trenes; en carreteras un 13.94 por ciento; en puertos un 6.48 por ciento; en salud un con 6.23 por ciento, y en agua un 2.83 por ciento. Todos bajo el mismo esquema mixto.
Como segundo eje, la Presidenta planteó nuevos mecanismos de financiamiento a través de la banca de desarrollo, particularmente Nacional Financiera, para impulsar proyectos de innovación tecnológica y científica.
“Estamos generando distintos esquemas con el sector académico, con los científicos mexicanos, proyectos estratégicos de desarrollo científico que tienen el objetivo de impulsar la innovación en el País”, señaló.
El tercer eje corresponde a la digitalización, que incluye la simplificación y homologación de trámites en todo el País para facilitar la inversión y reducir cargas administrativas.
“Nuestro objetivo es que hacia finales de año todos los municipios, todos los estados de la República y la federación tengamos los mismos trámites para todo el País”, abundó.
Como cuarto eje, Sheinbaum mencionó el impulso a las cadenas productivas en sectores estratégicos, entre ellos la industria textil, con el propósito de fortalecer la producción nacional.
Finalmente, como quinto eje, destacó los incentivos para la inversión, particularmente en los polos de bienestar, como mecanismo para detonar el desarrollo regional.


