Anuncia Mara Lezama reconversión de hospital a universidad en Chetumal

Fecha:

  • El edificio que actualmente ocupa el Hospital General de Chetumal se transformará en la nueva sede de la Universidad Rosario Castellanos (UNRC).
EUGENIO PACHECO

CHETUMAL, Q. ROO.- El edificio que actualmente ocupa el Hospital General de Chetumal se transformará en la nueva sede de la Universidad Rosario Castellanos (UNRC), una vez que la infraestructura hospitalaria se traslade a sus nuevas instalaciones en la entrada de la ciudad.

La gobernadora Mara Lezama Espinosa anunció que este proyecto ─que cuenta con el aval del gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum─ tiene como objetivo principal ampliar la oferta educativa en materia de salud.

El inmueble será rehabilitado para impartir la carrera de Medicina y Enfermería, identificada como la de mayor demanda y saturación en las instituciones actuales de la capital del estado.

La transición del inmueble, ubicado detrás del Instituto Tecnológico de Chetumal, se realizará de forma escalonada, aunque se estima que la Universidad Rosario Castellanos en la capital inicie operaciones en los últimos meses del año.

- Anuncio -

El proyecto busca captar a los jóvenes con vocación médica que actualmente quedan fuera de la matrícula de otras universidades por falta de cupo.

El Instituto de Infraestructura Física Educativa (Ifeqroo) participará en la adecuación del antiguo hospital para adaptarlo a las necesidades de laboratorios y aulas de formación médica, consolidando el uso del espacio público para la educación superior gratuita.

Mientras que el Consejo Quintanarroense de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Coqhcyt) es la instancia encargada de coordinar la ubicación y adecuación de los edificios para esta casa de estudios.

La llegada de la Universidad Rosario Castellanos a Quintana Roo no se limitará a la capital, pues de acuerdo con las reuniones de trabajo entre el gobierno del estado y la rectoría de la universidad, también se contempla una unidad en Playa del Carmen.

Esta última operará inicialmente en modalidad en línea con licenciaturas en Psicología, Economía y Desarrollo Sostenible, y Humanidades.

- Anuncio -
Guardar esta Publicación

Compartir:

Suscríbete

Lo + Popular

Más como esto
Relacionado

Martes 11 de agosto del 2026

Martes 11 de agosto del 2026

CDMX, la metrópoli del despojo impune

CDMX, la metrópoli del despojo impune Rodolfo “El Negro” Montes En esta ciudad no necesitas que un comando armado irrumpa en tu sala a mitad de la noche para perder la propiedad de tu vida. Basta con que te descuides un fin de semana, salgas a trabajar o envejezcas solo en tu propia casa. Aquí, en la capital que se presume vanguardista y garante de derechos, el despojo de vivienda no es un problema de seguridad menor: es una industria criminal multimillonaria que opera a plena luz del día, con la máquina perfectamente aceitada y la complacencia vil de las autoridades. El modus operandi ya no sorprende a nadie, pero indigna hasta la médula. Llega un grupo de choque, rompen chapas, sacan tus pertenencias a la banqueta y, cuando llamas a la policía, los uniformados protegen a los invasores. Si acudes a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México a denunciar el despojo, te topas con el segundo muro: carpetas de investigación archivadas, desmantelamiento de pruebas, “pérdida” de expedientes y un laberinto burocrático diseñado deliberadamente para cansar a la víctima hasta que tire la balanza. Detrás de este saqueo sistemático no hay paracaidistas aislados ni desposeídos buscando un techo. Están los tentáculos del cartel inmobiliario, redes de notarios corruptos, jueces venales, funcionarios de las dieciséis alcaldías y agentes ministeriales que cobran su tajada. Se roban predios en la Roma, en la Condesa, en la Juárez, pero también en las colonias populares de Iztapalapa, Cuauhtémoc o Benito Juárez. Documentos falsificados en el Registro Público de la Propiedad, juicios simulados y adjudicaciones fast-track son la firma de este crimen organizado con saco y corbata. Es hora de dejar las medias tintas y llamar a las cosas por su nombre: las alcaldías otorgan los permisos de demolición sobre predios despojados con una celeridad soslayable, mientras las fiscalías operan como el brazo ejecutor del encubrimiento. La ciudadanía está atrapada en un fuego cruzado donde el Estado no es el protector, sino el socio mayoritario de la desposesión. ¿Hasta cuándo se seguirá protegiendo a esta mafia de cemento y corrupción mientras a los capitalinos los dejan en la calle?

El sargazo como alerta nacional

Leona Vicario arriesgó la libertad por hacer llegar información...

La Reputación en la era de la Inteligencia Artificial y los algoritmos

Helen Barrios Durante años, la reputación se construyó con hechos,...

Continuar leyendo ...
Relacionado