- Brad Pitt se opone a retrasar el juicio contra su ex esposa, Angelina Jolie, por la bodega francesa Château Miraval, valuada en 164 millones de dólares.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Brad Pitt se opone a retrasar el juicio contra su ex esposa, Angelina Jolie, por la bodega francesa Château Miraval, valuada en 164 millones de dólares.
El caso llegará a tribunales el 1 de febrero de 2027, pero Jolie solicitó aplazarlo hasta noviembre de ese mismo año; sin embargo, el actor rechazó la petición y solo estaría dispuesto a aceptar un retraso de hasta dos meses, al considerar que el caso se ha extendido por demasiado tiempo, según documentos obtenidos por TMZ.
Su argumento es que la prolongada disputa ha afectado directamente las operaciones del negocio vinícola y ha generado conflictos con el nuevo socio que adquirió la participación de Jolie en 2021, una transacción que, según su versión, se realizó sin su consentimiento y en violación de un acuerdo previo entre ambas partes.
Además, Pitt afirma que el litigio le ha impedido disfrutar plenamente de la propiedad en Francia y subraya que una resolución permitiría estabilizar el proyecto.
El protagonista de F1, La Película también advierte que seguir aplazando el juicio podría comprometer testimonios clave, ya que uno de los ex representantes de Jolie ha fallecido y otro podría no estar en condiciones de declarar.
La estrella de Maléfica ha defendido la necesidad de postergar el proceso al señalar la complejidad del caso, que incluye testigos en el extranjero y una amplia producción de pruebas.
También ha cuestionado los argumentos de Pitt sobre el uso de la propiedad, al asegurar que no existe evidencia de que se le haya impedido acceder a ella.
El conflicto por Château Miraval se remonta a 2022, cuando Pitt demandó a su ex esposa por 35 millones de dólares en daños y perjuicios tras la venta de su participación al grupo Tenute del Mondo, operación que, según el histrión, afectó el valor y la estabilidad del negocio.
Angelina presentó una contrademanda en la que negó la existencia de un acuerdo de consentimiento mutuo y calificó la acción legal como una “guerra vengativa”.



