- Tras salida de Aduanas, Rafael Marín activa presencia política con miras a participar en la contienda de selección interna de candidatos gobernador por Morena en 2027.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CANCÚN, Q. ROO.- A menos de dos semanas de dejar la Dirección General de Aduanas, Rafael Marín Mollinedo ha intensificado su presencia en Quintana Roo mediante una serie de encuentros públicos, reuniones políticas y recorridos territoriales que marcan el inicio de una nueva etapa en su trayectoria, ahora como delegado regional del gobierno federal.
El movimiento ocurre después de que el 31 de marzo se confirmara su salida de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), donde —de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum— registró resultados destacados en recaudación fiscal durante 2025. La mandataria adelantó que su nuevo encargo lo ubicaría en la región peninsular, con base operativa cercana a Quintana Roo.
Desde entonces, Marín ha desarrollado una agenda centrada en el territorio. El episodio más reciente fue su visita a Chetumal, donde sostuvo un encuentro con el exgobernador Mario Villanueva Madrid. Aunque el acercamiento fue presentado como un acto personal, el hecho adquiere relevancia política al tratarse de una figura histórica del estado, en un contexto donde se reconfiguran liderazgos locales.

Previo a ello, durante la semana, el exdirector de Aduanas participó en distintos encuentros ciudadanos en Cancún, particularmente en zonas populares como las regiones 227, 228 y 221, donde sostuvo reuniones con vecinos, liderazgos comunitarios y actores políticos locales.
En estos encuentros, se ha observado una constante: la construcción de una base de apoyo territorial a partir de la cercanía con sectores sociales y la articulación de redes políticas locales. La narrativa predominante entre simpatizantes lo posiciona como un perfil vinculado al proyecto de la Cuarta Transformación, con capacidad de interlocución tanto a nivel local como nacional.
La frecuencia de sus apariciones y el tipo de actividades realizadas —reuniones comunitarias, encuentros con actores políticos y presencia en distintos municipios— configuran un patrón que en el ámbito político suele asociarse con etapas tempranas de posicionamiento electoral.
En un estado donde el relevo gubernamental de 2027 comienza a perfilarse, la estrategia de Marín apunta a consolidar reconocimiento y estructura en territorio, al tiempo que mantiene vínculos con actores de distintos niveles.
Así, más allá de los eventos aislados, lo que se observa es una secuencia de acciones que reflejan la intención de construir presencia política sostenida en Quintana Roo, en una etapa previa a la definición de candidaturas y en un escenario donde los movimientos anticipados comienzan a delinear el tablero electoral.



