- México “tiene derecho a dudar” de las acusaciones enviadas por Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- México “tiene derecho a dudar” de las acusaciones enviadas por Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios mexicanos, sostuvo la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria insistió que no existen pruebas suficientes para proceder penalmente en territorio nacional.
“Tenemos derecho a dudar y que en todo caso se presenten las pruebas pertinentes”, expresó.
La titular del Ejecutivo sostuvo que México no puede actuar únicamente a partir de acusaciones provenientes del extranjero.
Sostuvo que cualquier investigación contra funcionarios o políticos debe sustentarse en pruebas presentadas conforme a las leyes mexicanas.
“Porque si no, con una declaración de una persona de un lugar, ya con eso contra algún gobernador, o contra otro gobernador, o contra otro gobernador, o contra otro gobernador.
“Pero yo dije, incluso si se tratara de un gobernador que no hubiera sido electo por Morena, sino por otro partido político, estaríamos actuando de la misma manera”, afirmó.
El gobierno de México mantiene cooperación y coordinación con Estados Unidos, pero advirtió que ello no implica aceptar acusaciones sin sustento judicial.
“Si hay personas que cometieron algún delito, por supuesto, pero que tengan pruebas con base en las leyes mexicanas”, señaló.
La mandataria aseguró que la posición del gobierno de México no busca encubrir a funcionarios o políticos de Morena, sino defender la soberanía nacional.
Igualmente, evitar que acusaciones provenientes del extranjero determinen decisiones políticas internas sin sustento judicial.
“Porque de otra manera, entonces se determina desde afuera, sobre todo cuando se trata de personas que fueron electas por su pueblo, si se queda gobernando uno o no, también es un tema de soberanía”, dijo.
El 28 de abril pasado, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó formalmente a México la detención urgente con fines de extradición de 10 funcionarios, exfuncionarios y políticos mexicanos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Entre los señalados se encuentran el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el senador morenista Enrique Inzunza, y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, además de exmandos policiacos y funcionarios de seguridad del mismo estado.
En la conferencia mañanera, Sheinbaum Pardo explicó que, tras recibir la petición estadounidense, la Secretaría de Relaciones Exteriores consultó a la Fiscalía General de la República si existían elementos suficientes para proceder contra los señalados.
“Llega esta orden, le pregunto a la fiscalía qué opinión tiene, si hay suficientes pruebas para lo que se está pidiendo, y la fiscalía contesta: no hay pruebas, no hay suficientes pruebas”, relató.
La presidenta aseguró que, a partir de ello, la fiscalía abrió sus propias investigaciones para determinar si existen responsabilidades penales conforme a las leyes mexicanas.



