- Cientos de artesanos que comercializan sus productos en la Zona Arqueológica de Chichén Itzá y se oponen a ser reubicados en los locales del nuevo Centro de Atención a Visitantes (Catvi), advirtieron que podrían tomar las oficinas e instalaciones del Tren Maya.
CECILIA VERÁSTEGUI
CHICHÉN ITZÁ, YUC.- Cientos de artesanos que comercializan sus productos en la Zona Arqueológica de Chichén Itzá y se oponen a ser reubicados en los locales del nuevo Centro de Atención a Visitantes (Catvi), habilitados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), advirtieron que podrían tomar las oficinas e instalaciones del Tren Maya.
Durante un recorrido realizado por Luces del Siglo, varios artesanos señalaron que esa medida de presión continúa sobre la mesa, ya que tanto el Gobierno de Yucatán como el INAH mantienen su postura de que deben trasladarse a los locales destinados para la venta de sus productos.
Además, en un comunicado conjunto, el INAH y el Gobierno del Estado informaron a los artesanos que deberán registrar obligatoriamente su acceso como vendedores a la zona arqueológica, lo que incrementó el malestar entre el grupo inconforme.
Los artesanos sostienen que los locales no reúnen las condiciones adecuadas para comercializar sus productos. Aseguran que, debido a las altas temperaturas y al reducido espacio, el calor al interior de los establecimientos hace prácticamente imposible permanecer en ellos durante la jornada.
En reiteradas ocasiones, el director del Centro INAH Yucatán, Joel Omar Vázquez Herrera, ha señalado que únicamente un grupo minoritario de artesanos se opone a la reubicación. Sin embargo, durante el recorrido por la zona se constató que decenas de vendedores continúan sin utilizar los locales y mantienen sus productos a lo largo del camino que conduce a la pirámide de Chichén Itzá.
Fue en junio pasado cuando se reabrió el acceso a la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, luego de que ese grupo de artesanos bloqueara el ingreso como medida de protesta. No obstante, las autoridades han reiterado que no darán marcha atrás en su estrategia integral de ordenamiento, la cual, según han señalado, busca fortalecer la actividad turística, mejorar la experiencia de las y los visitantes y generar condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades económicas de las comunidades vinculadas con el sitio.
Como parte de esa estrategia, el acceso del público se realiza exclusivamente a través del Centro de Atención a Visitantes (Catvi).
Ante este escenario, los artesanos no descartan tomar las instalaciones del Tren Maya, posibilidad que, afirman, podría concretarse en cualquier momento debido a que las mesas de diálogo fueron suspendidas.




