- La introducción y comercialización de miel adulterada de bajo costo, principalmente de origen asiático y en especial de China, genera una afectación de 30 por ciento a los productores apícolas en México.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- La introducción y comercialización de miel adulterada de bajo costo, principalmente de origen asiático y en especial de China, genera una afectación de 30 por ciento a los productores apícolas en México.
Así lo advirtió José Ordonel Torres Bocanegra, tesorero de la Asociación Nacional de Médicos Veterinarios Especialistas en Abejas.
Detalló que este fenómeno impacta directamente en la economía de los apicultores locales debido a que el producto importado se ofrece a un precio considerablemente menor al de la miel comercial pura, lo que propicia el engaño a los consumidores en el territorio nacional.
A nivel regional, Yucatán y Quintana Roo registran un panorama distinto, ya que la producción local de miel, proveniente tanto de la abeja Apis mellifera como de la nativa melipona (Apis beecheii), mantiene una garantía de pureza de entre 95 y el 100 por ciento.
Pese a la entrada de cargamentos e imitaciones procedentes de China, el consumo en la región se concentra en el producto local gracias a su posicionamiento en el mercado.
Adicionalmente a la problemática de la miel falsificada, el sector apícola enfrenta mermas en sus inventarios de colmenas debido a factores climáticos y sanitarios.
Torres Bocanegra señaló que el paso de huracanes en la Península provocó en su momento una disminución de entre 20 y 25 por ciento en los apiarios, cifra que actualmente fluctúa entre 5 y 7 por ciento gracias a programas de recuperación de los gobiernos estatal y federal.
También a los apoyos para capacitación canalizados a través de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA).
En el aspecto sanitario, los productores se enfrentan a la presencia de plagas como la varroa, un ácaro que actúa como vector de múltiples enfermedades en las abejas y que es monitoreado por brigadas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y comités estatales para contener su avance en las zonas costeras.
La importancia de preservar la actividad radica en el valor ecológico y económico de las abejas como los principales vectores de polinización para cultivos de consumo humano, hortalizas, frutales y materias primas como el algodón, además de su utilidad en la industria de la confitería y la cosmetología.




