- Pese al decomiso reciente de cigarros ilegales en Nuevo León, su venta continúa abiertamente en el Centro de la Ciudad sin que las autoridades la frenen.
STAFF / AR
MONTERREY, NL.- Pese a que la Subsecretaría de Administración Tributaria de Nuevo León (SATNL) recientemente presumió el decomiso de 232 mil cigarros ilegales, en el Centro de la Ciudad la venta de este producto opera a plena luz del día, tanto en la calle como en el interior de centros comerciales, sin que ninguna autoridad lo impida.
En un recorrido realizado en la zona se constató que en la Avenida Cuauhtémoc, afuera de las estaciones Alameda y Fundadores, de la Línea 2 del Metro, puestos fijos y ambulantes ofrecen cajetillas “piratas” o de contrabando.
Además de las afectaciones económicas por la evasión de impuestos, los cigarros “patito” representan un riesgo mayor a la salud.
La venta ilícita de cigarros no se limita a la vía pública ni al comercio informal, ya que también se detectó en locales dedicados a la venta de ropa dentro de la Plaza Comercial Fundadores.
Otro punto donde estos productos son vendidos es en los locales al interior de La Alameda, los cuales originalmente eran para bolear zapatos y ahora se usan para ofrecer mercancía diversa.
En esta zona, los comerciantes ofrecen los cigarros de manera individual, combinando su venta al menudeo con cajetillas de marcas legales, que se cobran en 7 o 10 pesos por pieza, mientras que las “piratas” tienen un costo de 5 pesos.
Boletinadas por Cofepris, cajetillas de marcas ilegales como Marble, Time, Denver, Ruby y Elegance se venden entre 20 y 35 pesos, lo que contrasta con una cajetilla legal de 20 piezas que ronda entre 95 y 100 pesos.
En compras al mayoreo, los puesteros ofrecen el paquete de 10 cajetillas “piratas” entre 150 y 250 pesos, es decir, entre 15 y 25 pesos cada una.
Aunque el SATNL, a cargo de Fernando Javier Villarreal, aseguró que mantiene acciones permanentes de inspección para combatir esta mercancía, basta con caminar por la acera oriente de la Avenida Cuauhtémoc, entre Matamoros y Ruperto Martínez, para observar al menos una decena de puestos vendiendo cigarros ilegales.
De acuerdo con la Ley General para el Control del Tabaco, las cajetillas deben contar con toda la información en idioma español, incluir advertencias sanitarias obligatorias en sus caras y añadir la leyenda “Para venta exclusiva en México”, de lo contrario se tratará de un producto ilegal.
Además, el SAT coloca un código de seguridad de 12 dígitos en la base de la cajetilla que contiene el lugar y fecha de producción, así como el RFC de la empresa responsable de su comercialización.




