- En la actualidad, Quintana Roo alberga una comunidad estimada de 17 mil venezolanos, entre personas naturalizadas, residentes y solicitantes de asilo.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- Un contingente integrado por al menos 114 familiares de ciudadanos venezolanos radicados en Quintana Roo se encuentra a la espera de ingresar al territorio mexicano.
Ante la contingencia provocada por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.6 que sacudieron la región el pasado 24 de junio, organizaciones civiles intensificaron las gestiones institucionales para agilizar los procesos de internación por razones humanitarias.
Marilyn Torres Leal, presidenta de la fundación Centro de Integración Social para Venezolanos en el Caribe (Cisvac), informó que la cifra corresponde a los expedientes recibidos y canalizados directamente por el organismo.
Para acelerar los dictámenes, la agrupación inició trámites de coordinación con la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y el Instituto Nacional de Migración (INM), buscando dar celeridad a los procesos de las familias afectadas por el desastre.
La activista precisó que no se prevé un éxodo masivo inmediato desde el país sudamericano hacia el Caribe Mexicano, debido a las complejas labores de reconstrucción que se desarrollan en las zonas del epicentro.
Explicó que la infraestructura gubernamental y diplomática opera de forma parcial; incluso la Embajada de México en Venezuela ha tenido que limitar sus horarios y capacidad de atención al público mientras atiende las afectaciones estructurales derivadas de los sismos.
La logística de conectividad aérea internacional enfrenta serias limitaciones operativas.
Torres Leal citó el caso de la aerolínea estatal Conviasa, empresa que tuvo que reestructurar sus itinerarios de vuelo tras la pérdida de parte de su tripulación y personal técnico en áreas cercanas al epicentro.
En la actualidad, Quintana Roo alberga una comunidad estimada de 17 mil venezolanos, entre personas naturalizadas, residentes permanentes y solicitantes de asilo político.
“La oleada como tal no se puede dar ahorita por el tema de la reconstrucción; las embajadas están trabajando a medias y ni siquiera un vuelo de Conviasa ha podido salir porque la empresa perdió tripulantes cuyo lugar de trabajo estaba cerca del epicentro”, manifestó la presidenta de la fundación.
En lo que respecta a las acciones de auxilio y solidaridad internacional, Cisvac reportó que durante la primera fase de respuesta —activada dentro de las 72 horas posteriores a la emergencia— logró enviar 18.19 toneladas de víveres y alimentos no perecederos.
Estuvieron acompañadas por siete toneladas de insumos y material médico básico hacia las comunidades más impactadas.
Actualmente, el centro de acopio mantiene abierta la segunda etapa de recolección de ayuda, priorizando alimentos de la canasta básica, fórmulas e insumos para bebés, artículos de higiene femenina, medicamentos y material de curación.
De igual forma, el organismo solicitó el apoyo de la ciudadanía para donar tiendas de campaña o carpas con capacidad para tres o cuatro personas, así como linternas con sistema de carga solar.
Los despachos de este segundo cargamento están programados para salir el 30 de julio y el 23 de agosto.




