- Claudia Sheinbaum defendió mantener la ayuda humanitaria a Cuba y no condenar las amenazas de Daniel Ortega contra la realización de elecciones en Nicaragua.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la continuidad de la ayuda humanitaria a Cuba y su decisión de no condenar las amenazas del presidente Daniel Ortega contra la celebración de elecciones en Nicaragua.
La mandataria sostuvo que ambas posiciones responden a los principios de soberanía, autodeterminación de los pueblos y defensa de la democracia establecidos en la Constitución.
“El apoyo a Cuba ha sido histórico de México y va a seguir siendo. Es un asunto de soberanía y de ayuda humanitaria y siempre lo vamos a seguir haciendo. Ahora, algunos me criticaron por la posición que dije de Nicaragua. Dije autodeterminación de los pueblos y democracia. Eso es lo que defendemos”, afirmó.
Claudia Sheinbaum respondió al congresista republicano Carlos Giménez, quien la acusó de socavar la política de presión de Donald Trump contra Cuba, perpetuar la dictadura y actuar como una mala aliada en momentos en que se negocia el futuro del T-MEC.
El legislador por Florida calificó a la administración mexicana como un desgobierno corrupto y advirtió que México tendrá que enfrentar las consecuencias.
La presidenta atribuyó los señalamientos al proceso electoral estadounidense y pidió que México no sea utilizado como tema de campaña rumbo a los comicios de noviembre.
“Está muy bien que estén en campaña, tienen elecciones en noviembre, pero México no debe ser tema de su campaña porque tienen sus problemas en Estados Unidos. México no es piñata de nadie”, respondió.
Claudia Sheinbaum aseguró que mantiene coordinación con la administración de Trump, bajo el principio de colaboración sin subordinación.
Estados Unidos aumentó desde enero la presión para impedir que otros países suministren petróleo a Cuba.
Donald Trump firmó una orden que permite imponer aranceles a las naciones que envíen crudo a la isla y aseguró que Claudia Sheinbaum había aceptado detener los cargamentos mexicanos, versión que ella negó.
A pesar de esas presiones, el gobierno mexicano prepara un nuevo envío de ayuda humanitaria.
“En el caso de Cuba siempre vamos a ayudar al pueblo de Cuba. Siempre, es un pueblo hermano, hay una historia común y no estamos de acuerdo con el bloqueo que afecta tanto a un pueblo”, expresó.
Incluso, recordó que México rechaza el bloqueo estadounidense desde 1962 y sostuvo que esa posición fue mantenida por gobiernos de otros partidos.
La presidenta defendió también su respuesta sobre Nicaragua, después de que Ortega aseguró el 19 de julio que en ese país no volvería a haber elecciones para impedir que la oposición llegara al gobierno.
“Nicaragua, pues, son los nicaragüenses, y nuestra posición siempre va a buscar la democracia”, sostuvo.
Ortega propuso extender de seis a siete años el periodo presidencial y excluir de las elecciones a quienes su régimen califique como “traidores” o participantes en intentos de golpe de Estado.




