- Rubén Rocha Moya volvió a separarse del cargo en medio de una serie de pronunciamientos.
FELIPE VILLA
CIUDAD DE MÉXICO.- Treinta y cuatro horas después de reincorporarse al Gobierno de Sinaloa, Rubén Rocha Moya volvió a separarse del cargo en medio de una serie de pronunciamientos provenientes del Gobierno Federal, Morena, gobernadores oficialistas y partidos de oposición.
Mientras tanto, las investigaciones relacionadas con los señalamientos en su contra continúan abiertas.
El Congreso de Sinaloa aprobó este domingo 23 de agosto, por unanimidad, la solicitud de licencia temporal con carácter indefinido presentada por Rocha Moya, quien había retomado sus funciones apenas el viernes 21, después de permanecer 112 días separado de la gubernatura.
Su breve regreso abrió un episodio político en el que las posiciones públicas se modificaron en cuestión de horas y colocaron en el centro de la discusión la permanencia de un gobernador que enfrenta señalamientos de autoridades estadunidenses por presuntos vínculos con integrantes del crimen organizado, acusaciones que él ha rechazado.
Al anunciar su reincorporación, Rocha Moya aseguró que durante los 112 días que permaneció con licencia estuvo a disposición de las autoridades mexicanas y sostuvo que las investigaciones realizadas no habían acreditado responsabilidad penal en su contra.
Sin embargo, la Secretaría de Gobernación precisó ese mismo viernes que el regreso del mandatario había sido una decisión de carácter personal y que las carpetas de investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) permanecían abiertas.
La dirigencia de Morena también tomó distancia. El partido informó que no había tenido conocimiento previo de la determinación de Rocha de regresar al gobierno estatal.
Uno de los primeros llamados desde el oficialismo para que reconsiderara fue el del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quien pidió al sinaloense separarse nuevamente del cargo para permitir que concluyeran las investigaciones.
Horas después, 23 gobernadoras y gobernadores vinculados a la Cuarta Transformación expresaron su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y llamaron a Rocha Moya a conducirse con “madurez y responsabilidad”.
La presidenta Claudia Sheimbaum aumentó la presión política el sábado al publicar un mensaje en redes sociales en el que, sin mencionar directamente al gobernador de Sinaloa, afirmó que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”.
Agregó que el ejercicio del poder debe estar acompañado de principios. Interrogada posteriormente sobre si aquellas palabras estaban relacionadas con el regreso de Rocha Moya, remitió a los periodistas al contenido de su publicación.
La tarde de ese mismo sábado, el gobernador con licencia cambió su decisión.
“Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”, escribió al informar que había presentado ante el Congreso del Estado una nueva solicitud de licencia por más de 30 días y con carácter indefinido.
Tras conocerse la determinación, Ricardo Monreal la calificó como positiva y señaló que contribuiría a mejorar el escenario dentro de la Cuarta Transformación.
El legislador agregó que, de no haberse producido la nueva solicitud de licencia, el Congreso habría tenido que actuar para resolver la situación.
Este domingo, después de que Rocha Moya decidió separarse nuevamente del cargo, Sheinbaum negó haber hablado con él para solicitarle que se retirara.
“Igual como tomó la decisión personal de regresar, también fue una decisión personal de retirarse. Creo que es lo mejor para Sinaloa”, declaró la presidenta durante un acto en la Ciudad de México.
Cuestionada sobre si el episodio afectaba políticamente al movimiento oficialista, respondió: “No”.
Que no cierren el caso
Los partidos de oposición también reaccionaron al regreso y posterior salida de Rocha Moya.
PAN, PRI y Movimiento Ciudadano exigieron desde el viernes una definición del Gobierno Federal ante la reincorporación del mandatario y cuestionaron que pudiera regresar al cargo mientras permanecieran abiertas las investigaciones.
Las posiciones opositoras fueron más allá de solicitar una nueva licencia. Entre los planteamientos expresados durante las horas que duró la reincorporación estuvieron permitir que las investigaciones avanzaran sin la protección asociada al cargo y, desde algunas voces, analizar mecanismos constitucionales en caso de que Rocha permaneciera al frente del Ejecutivo estatal.
La discusión adquirió relevancia porque el regreso a la gubernatura no modificaba por sí mismo el estado de las investigaciones existentes.
Mientras Rocha Moya sostuvo al regresar que las indagatorias realizadas durante su ausencia no habían encontrado elementos para establecer responsabilidad penal en su contra, Gobernación puntualizó que las carpetas de la FGR seguían abiertas.
Hasta ahora, las autoridades mexicanas no han informado de una resolución judicial que determine la responsabilidad del gobernador en los hechos que se investigan.
*Con información de Agencia Reforma




