La pesada herencia de ser Colosio 

Fecha:

POR KUKULKAN

EL JUNIOR Luis Donaldo Colosio Riojas lleva años parado frente a un espejo intentando convencer a la imagen que tiene enfrente de que él no es su padre. Tiene ideas propias, carrera propia y aspiraciones propias. Todo muy bien hasta que el reflejo le devuelve una palabra imposible de borrar: Colosio… y debe ser una carga terrible, aunque seamos justos, también ha resultado bastante útil.

PORQUE una cosa es pedir que no lo juzguen por los méritos de Luis Donaldo Colosio Murrieta y otra muy distinta pretender que el apellido no pesa cuando se abren las puertas de la política, justo ahora que Movimiento Ciudadano contempla al senador como una posibilidad para competir por Sonora en 2027. Qué ironía, ¿no? Sonora, la tierra del padre, el territorio donde Colosio no es solamente un apellido, sino parte de la memoria política de varias generaciones.

Y ENTONCES lo vuelve a interpelar el espejo. Colosio Riojas ha insistido durante años en que su trayectoria debe evaluarse por sí misma. Perfecto. Hagámosle caso. Fue alcalde de Monterrey entre 2021 y 2024 y su administración dejó suficientes pendientes y críticas como para que hoy sus adversarios políticos puedan utilizarlos como munición.

POR EJEMPLO, Alfonso Durazo ha hablado de “rezagos y desaciertos” durante aquella gestión. Se trata de la valoración del gobernador de Sonora, no una sentencia objetiva sobre la administración municipal, pero políticamente el golpe tiene destinatario y dirección.

- Anuncio -

DESPUÉS vino 2024. Colosio buscó el Senado por Nuevo León y las urnas tampoco le entregaron precisamente una entrada triunfal. Su fórmula obtuvo 810 mil 431 votos frente a los 856 mil 233 de la fórmula ganadora. Perdió la elección de mayoría. Llegó al Senado mediante la figura constitucional de primera minoría. Nada ilegal. Nada extraordinario. Nada que deslegitime su escaño. Pero perdió.

Y JUSTO ese pequeño detalle resulta particularmente incómodo cuando alguien comienza a probarse el traje de gobernador. Curiosamente, Dante Delgado también había colocado a Colosio en la lista de representación proporcional de Movimiento Ciudadano, con el propio dirigente como suplente, aunque esa vía no fue necesaria porque el segundo lugar en Nuevo León le aseguró el escaño que hoy ocupa.

PERO entonces apareció Alfonso Durazo para complicarle todavía más la conversación con el espejo. No cualquier adversario. Durazo fue secretario particular de Luis Donaldo Colosio Murrieta. El hombre que trabajó junto al padre terminó cuestionando públicamente la madurez política del hijo.

EL DESAGUISADO ocurrió después de que Colosio Riojas utilizara la tribuna del Senado para lanzar críticas al gobierno de Claudia Sheinbaum sobre corrupción, violencia, desaparecidos, impunidad y concentración del poder, Durazo respondió con una delicadeza digna de picahielo. Dijo que Colosio tiene futuro, aunque ese futuro todavía no le llega. Lo llamó “principiante”. Le recomendó aprender y madurar.

Y PARA completar la caricia recordó Monterrey y la derrota electoral de 2024, señalando que ni su oratoria, ni su fama, ni su “merecidamente reconocido apellido” habían sido suficientes. Ahí estuvo el verdadero veneno. Y es que Durazo no solamente atacó al senador. Tocó exactamente la fibra que Colosio Riojas lleva años intentando separar de su carrera: el apellido.

IRACUNDO, el hijo respondió que de su futuro se encarga él y sugirió a Durazo ocuparse de gobernar Sonora. Faltaba más. Pero el encontronazo dejó expuesta una paradoja deliciosa. Luis Donaldo quiere demostrar que no necesita políticamente a su padre mientras aparece como posible candidato precisamente en la tierra de su padre, con el apellido de su padre y enfrentándose con quienes alguna vez caminaron políticamente junto a su padre.

DEBE ser agotador huir de una sombra cuando uno mismo camina hacia donde el sol la hace más grande. Quizá Colosio Riojas tenga condiciones suficientes para construir una trayectoria completamente independiente. Eso lo decidirán sus actos y, llegado el caso, los electores… pero primero tendría que abandonar una pretensión imposible: convencer al país de que el apellido no importa.

Y CLARO que importa. Importa cuando abre micrófonos, cuando despierta nostalgia, cuando provoca comparaciones y cuando convierte a un político relativamente joven en personaje nacional. No es pecado heredarlo. Lo ingenuo sería negar su valor. Algunos políticos heredan estructuras, otras fortunas, otros sindicatos y algunos hasta partidos completos.

LUIS DONALDO heredó algo mucho más poderoso: un mito. Y el problema con los mitos familiares es que sirven magníficamente para entrar al escenario, pero después llega ese momento incómodo en que se encienden las luces y el público espera ver qué puede hacer el heredero sin ayuda del recuerdo.

COLOSIO Riojas vuelve entonces frente al espejo. Ya no necesita preguntarse si es igual a su padre. La pregunta verdaderamente venenosa es otra: ¿Qué tamaño político tendría Luis Donaldo Riojas si entre esos dos nombres no apareciera la palabra Colosio? El espejo no tiene la respuesta. Durazo cree tenerla. Y en 2027, si finalmente decide competir, quizá la tengan las urnas.

@Nido_DeViboras

- Anuncio -
Guardar esta Publicación

Compartir:

Suscríbete

Lo + Popular

Más como esto
Relacionado

Lunes 21 de septiembre del 2026

Lunes 21 de septiembre del 2026

La relevancia de la UNAM

Marco Antonio Barrera La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)...

¿Quién está matando al turismo?

Sergio León Cervantes México tiene petróleo, manufactura, agricultura, minería y...

Rechaza Sheinbaum en BCS compra de votos; promete plazas al SNTE

La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que los morenistas estén comprando votos a través de programas sociales, al mismo tiempo que prometió a maestros de la entidad que les dará 500 plazas nuevas.

Continuar leyendo ...
Relacionado