- La Fiscalía española investiga a Julio Iglesias luego de que dos ex empleadas denunciaran al cantante por presunto abuso sexual.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La Fiscalía española investiga a Julio Iglesias luego de que dos ex empleadas denunciaran al cantante por presunto abuso sexual.
De acuerdo con medios españoles, la denuncia contra el ídolo de la canción hispana, actualmente de 82 años, fue presentada el pasado 5 de enero.
Ayer un reportaje de elDiario.es destapó el caso; las supuestas agraviadas relataron vejaciones, acoso y violaciones perpetradas por el intérprete de “Gozar la Vida” en sus mansiones de República Dominicana y Bahamas.
Ni representantes de Iglesias ni su sello discográfico se han pronunciado sobre el tema.
Ana Redondo, Ministra de Igualdad en el Gobierno español, exhortó a llevar las pesquisas “hasta el final”.
Las acusadoras son una empleada doméstica y una fisioterapeuta quienes, en 2021, trabajaron en las casas de Iglesias en el Caribe.
Ambas denunciaron presiones para sostener relaciones sexuales con el “crooner” y que se les infligió abusos verbales y físicos, en medio de un clima de intimidación y acoso.
Rebeca, seudónimo con que se identificó a la trabajadora doméstica, señaló que Iglesias la requería en su cuarto por las noches, donde la violentaba sexualmente.
“Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, afirmó.
Iglesias, señalaron las mujeres, les hacía bromas sexuales intempestivamente, les tocaba los pechos y las insultaba.
Insistía, refirieron, en que sufría graves dolores de espalda y de movilidad, los cuales sólo menguaban, según él, si le practicaban felaciones.
Afirmaron que al interior de las propiedades del cantante mánagers femeninas “normalizaban el maltrato” y propiciaban que todas las demandas de Iglesias fueran atendidas.
Por ejemplo, les requerían, explicaron, exámenes ginecológicos y de enfermedades de transmisión sexual, y les controlaban el peso.
Sin venir a cuento, evocaron, era normal que las orillaran a quedarse en bikini para atender al famoso madrileño en la playa.
“(Iglesias) Amenaza con despedirte y constantemente te recuerda que estar trabajando para él es lo mejor que te ha pasado en la vida”, relató otra fisioterapeuta, identificada como Laura.
De no acceder a sus peticiones, comentaron, el cantante se encargaba de humillarlas y despreciarlas públicamente.
“Él trataba de decirme que yo no tenía derecho, por nada del mundo, a decirle que no, a rechazarlo”, dijo Rebeca.
Según sus testimonios, la paz sólo llegaba cuando la esposa de Iglesias, la neerlandesa Miranda Rijnsburger, se encontraba de visita.
De acuerdo con la investigación periodística, Rebeca y Laura aceptaron alzar la voz para que los hechos no queden impunes y animar a hablar a víctimas en casos similares.
Iglesias es considerado uno de los artistas hispanos más exitosos de todos los tiempos, con más de 300 millones de discos vendidos.


