- Luego de varios días de haber permanecida cerrada la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, el INAH anunció que este lunes uno de junio reabrirá sus puertas.
CECILIA VERÁSTEGUI
MÉRIDA, YUC.- Luego de varios días de haber permanecida cerrada la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció que este lunes uno de junio reabrirá sus puertas.
La reactivación del sitio llega tras un intenso proceso de diálogo que culminó en un acuerdo tripartito entre el INAH, el Gobierno del Estado de Yucatán y el H. Ayuntamiento de Tinum, de la mano con las comunidades de artesanos locales.
El anuncio marca el fin de un periodo de negociaciones y abre paso a una estrategia integral que busca resolver un desafío histórico: balancear la preservación de una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, la experiencia de los millones de turistas que la visitan al año y el sustento económico de las familias de la región.
La estrategia implementada para esta reapertura se sostiene sobre tres ejes fundamentales que prometen transformar la dinámica operativa del sitio arqueológico.
El punto de quiebre para lograr la reapertura fue el consenso con las y los artesanos que ejercen el comercio al interior y en las inmediaciones del sitio.
El acuerdo formaliza un esquema de ordenamiento que respeta su derecho al trabajo y su vínculo histórico con la zona, pero bajo reglas claras que dignifican la actividad comercial y evitan el colapso de los senderos arqueológicos.
A partir de este lunes, el ingreso del público general y de los tours de operadores turísticos se realizará exclusivamente a través del nuevo Centro de Atención a Visitantes (Catvi).
Esta infraestructura moderna funcionará como un embudo de ordenamiento, control de aforo y espacio de inducción cultural antes de que el visitante pise el área de monumentos.
Las autoridades han enfatizado que el nuevo esquema busca erradicar la gentrificación turística, asegurando que una parte justa de la derrama económica se quede de manera directa en las comunidades de Tinum y las comisarías circundantes, como Pisté.
Para el turismo nacional e internacional, las Reglas del Juego cambian positivamente.
El ordenamiento de los vendedores ambulantes dentro del perímetro de los vestigios —una queja recurrente de los viajeros en años anteriores debido a la saturación visual y auditiva— dará un giro hacia un modelo semifijo o reubicado.
Permitirá apreciar la majestuosidad de la Pirámide de Kukulcán, el Gran Juego de Pelota y el Observatorio en una atmósfera de mayor solemnidad y respeto.
Además, el uso obligatorio del Catvi como único acceso optimizará los flujos de personas, reduciendo los tiempos de fila bajo el sol y ofreciendo servicios de primer nivel desde la llegada del turista.
En el comunicado oficial conjunto, las dependencias involucradas dejaron claro que este paso establece un precedente de gobernanza:
“El INAH y el Gobierno de Yucatán reiteran su compromiso con la preservación del patrimonio cultural, el bienestar de las comunidades locales y el fortalecimiento de una actividad turística ordenada, sustentable e incluyente”.
El reto de los próximos meses será vigilar el cumplimiento cabal de estos acuerdos en el día a día.
Sin embargo, la disposición al diálogo mostrada por los líderes de los artesanos y la firmeza logística del INAH y el gobierno estatal auguran una nueva era para Chichén Itzá.
Una donde el pasado prehispánico y el futuro de las comunidades mayas vivas caminen, finalmente, en una misma dirección.
El sitio operará a partir de este lunes uno de junio en sus horarios habituales. Se recomienda a los guías de turistas y visitantes independientes anticipar su llegada directamente en las instalaciones del Catvi para familiarizarse con la nueva dinámica de acceso.



