El abrazo que no ayuda

Fecha:

POR KUKULKAN

HAY RESPALDOS que fortalecen. Hay respaldos que legitiman. Y luego están esos apoyos que se parecen más a una maldición política envuelta en aplausos. La aparición de los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón en Chihuahua para arropar a Maru Campos fue presentada por el PAN como una demostración de unidad, músculo político y cierre de filas. Una fotografía histórica, dijeron algunos. Un mensaje de fortaleza ante la embestida de Morena, aseguraron otros.

PERO en política, como en la vida, no siempre quien llega a ayudarte realmente ayuda. Porque si algo quedó claro con la presencia de ambos exmandatarios es que el panismo sigue atrapado en una contradicción de la que no logra escapar: quiere venderse como alternativa de futuro mientras sigue recurriendo a los fantasmas de su pasado. Y qué pasado.

VICENTE Fox llegó a la Presidencia prometiendo sacar a las víboras del poder. Terminó construyendo un gobierno marcado por la improvisación, los excesos verbales y una incapacidad crónica para concretar las grandes transformaciones que ofreció. Fue el presidente del “hoy, hoy, hoy” que nunca llegó. El hombre que despertó una esperanza histórica para terminar convirtiéndose en una caricatura de sí mismo.

FELIPE Calderón, por su parte, pasó a la historia por una decisión que aún divide al país: declarar una guerra contra el narcotráfico cuyos costos humanos siguen pesando sobre varias generaciones. Decenas de miles de muertos, una violencia desbordada y un país que jamás volvió a ser el mismo forman parte de un legado imposible de ignorar. Por eso resulta curioso observar a los estrategas panistas celebrar la presencia de ambos personajes como si se tratara de activos electorales de primer nivel.

- Anuncio -

¿EN VERDAD lo son? Fuera de las estructuras partidistas más fieles, Fox y Calderón despiertan más rechazos que entusiasmos. Son figuras que polarizan, que recuerdan viejas heridas y que cargan con niveles de desgaste político acumulados durante décadas. Para una gobernadora que enfrenta cuestionamientos, investigaciones y un escenario político complejo, la apuesta lógica sería construir una narrativa propia, centrada en resultados y liderazgo local. Sin embargo, la imagen que terminó dominando la conversación fue la de dos expresidentes cuya popularidad quedó enterrada hace años.

ES COMO intentar apagar un incendio con gasolina premium. Desde luego, dentro del PAN la fotografía tiene un valor simbólico. Reunir a Fox, Calderón, Xóchitl Gálvez, Ricardo Anaya y Jorge Romero en un mismo escenario envía un mensaje de cohesión interna. El problema es que los mensajes que emocionan a la militancia no necesariamente convencen al electorado.

LA OPOSICIÓN mexicana enfrenta un desafío enorme: persuadir a millones de ciudadanos de que representa algo distinto a lo que ya gobernó. Cada vez que aparecen los viejos liderazgos, esa tarea se vuelve más difícil. Y es que mientras los panistas ven experiencia, muchos ciudadanos recuerdan errores. Mientras algunos hablan de estadistas, otros recuerdan promesas incumplidas. Mientras unos celebran unidad, otros observan un álbum de recuerdos políticos que difícilmente conecta con las nuevas generaciones.

LA PARADOJA es evidente. El evento buscaba fortalecer a Maru Campos, pero terminó reabriendo el debate sobre los sexenios de Fox y Calderón. En lugar de hablar de Chihuahua, muchos terminaron hablando del pasado nacional. Y en política, cuando el protagonista deja de ser el presente para convertirse en la nostalgia, normalmente algo salió mal.

QUIZÁ por eso la fotografía dejó una sensación extraña. Más que un acto de respaldo, pareció una reunión de veteranos intentando demostrar vigencia en un país que ya está discutiendo otros temas. Fox y Calderón tienen todo el derecho de participar en la vida pública. Faltaba más. Pero una cosa es participar y otra muy distinta convertirse en la carta fuerte de una estrategia política.

SIN DUDA hay respaldos que suman. Y luego están esos abrazos que, aunque vengan acompañados de sonrisas, discursos y aplausos, pesan tanto que terminan hundiendo más de lo que ayudan a levantar. En Chihuahua quedó flotando una pregunta incómoda: si para defender el futuro tuvieron que recurrir al pasado, ¿qué tan sólido es realmente el presente?

@Nido_DeViboras

- Anuncio -
Guardar esta Publicación

Compartir:

Suscríbete

Lo + Popular

Más como esto
Relacionado

Jueves 04 de junio del 2026

Jueves 04 de junio del 2026

Trasnacional vende espejitos en el Istmo

Zósimo Camacho En el Istmo de Tehuantepec, un fondo de...

Donde los memes enojan a los nenes

José Luis Carrillo Sin duda, el gobernador de Nuevo León...

Semarnat sepulta Perfect Day y redefine el futuro de Mahahual

La cancelación definitiva del proyecto ‘Perfect Day México’, promovido por la naviera Royal Caribbean en Mahahual, no obedeció a una postura contraria al desarrollo turístico, sino a una serie de inconsistencias técnicas, ambientales y sociales.

Continuar leyendo ...
Relacionado